La ciudad de Jacksonville, en Florida, donde los republicanos celebrarán su convención nacional en un evento que el presidente Donald Trump esperaba libre de distanciamiento social, anunció el uso obligatorio de mascarillas en público a partir de la tarde del lunes.
La ciudad de Jacksonville requerirá el uso obligatorio de mascarillas en lugares públicos y cerrados, así como en otras situaciones donde no es posible el distanciamiento social, escribió la alcaldía en un tuit.
Esto ocurre en momentos en que Florida registra grandes saltos en sus reportes diarios de nuevos casos de coronavirus y aumentan las tensiones con las personas escépticas que se niegan a usar mascarillas en nombre de sus libertades individuales.
Hace tres semanas, el partido Republicano anunció que Trump sería investido como candidato a la presidencia a fines de agosto en Jacksonville, en lugar de Charlotte, en Carolina del Norte, como estaba previsto inicialmente.
El cambio de sede se debió a que el presidente quería celebrar ese acto sin medidas de distanciamiento ni anfiteatros habilitados a media capacidad debido a la pandemia, y las autoridades de Charlotte se negaron a conceder esa excepción.
Esto llevó a unos 200 médicos de Florida a escribir el fin de semana una carta a Lenny Curry, el alcalde republicano de Jacksonville y un gran simpatizante de Trump, para que suspenda el evento debido al aumento exponencial de casos en el estado.
La carta indica que se espera que unas 40.000 personas de todo el país asistan a la convención nacional republicana.
Permitir que esta cantidad de gente venga a Jacksonville indudablemente provocará enfermedad, es previsiblemente dañino y médicamente irrespetuoso para los ciudadanos de esta ciudad y para el resto del país, escribieron los doctores.
La carta también pedía al alcalde que ordenara el uso de mascarillas. En este aspecto tuvieron éxito.
Curry no ha hecho comentarios sobre el cambio de curso respecto de las mascarillas y no asistió a la conferencia de prensa donde su portavoz hizo el anuncio.
Este lunes, el Departamento de Salud reportó 5.266 nuevos contagios, cerca de la mitad de los anunciados los tres días anteriores --pero sobre una menor cantidad de test realizados (41.600 el lunes, respecto de 72.100 el domingo, por ejemplo).
Sin embargo, el porcentaje de nuevos casos sobre el total de test se mantuvo en 13,67%, prácticamente la misma proporción de los tres días anteriores, pero el triple de lo que se registraba a principios de junio.
Florida tiene ahora un total de 146.341 casos y 3.447 fallecidos.