Los centros de votación para las primarias obligatorias que definen candidatos a las presidenciales en Argentina cerraron este domingo a las 18H00 locales (21H00 GMT), como estaba previsto, excepto en la ciudad de Buenos Aires, informaron autoridades electorales.
La elección se desarrolló sin inconvenientes, salvo en la capital, donde a la hora del cierre aún había largas colas en numerosas mesas debido a complicaciones en la implementación del voto electrónico para elegir autoridades locales que se votaban en el mismo momento que las candidaturas nacionales. Una hora antes del cierre, había votado 61,5% del padrón nacional, según el Comando Nacional Electotalar. A una hora y media de finalizada la elección se escrutó el 0,70 por ciento de las mesas; sin embargo, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, adelantó que el escrutinio será lento. “No podemos estimar un horario para dar los primeros resultados. Hay que tener paciencia”, remarcó. Las primeras mesas que llegaron al centro de cómputos fueron de Córdoba y Chaco, pero ya hay de todo el país, informaron a Infobae fuentes que trabajan en el escrutinio. Entre ellas de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, los distritos donde se esperan las mayores demoras. “En CABA se ha votado con dos sistemas de votación. Primero se van a contar los votos de la elección nacional con la boleta papel. Terminado ese escrutinio, se contarán los votos emitidos con la Boleta Electrónica. Recién cuando se termina con el segundo escrutinio se pueden transmitir los telegramas”, dijo y anticipó que eso “va a retrasar la llegada de los datos”. Asimismo, Vitobello pidió tener en cuenta que en la provincia de Buenos Aires se votan “ocho categorías, con infinidad de candidatos y listas”. El funcionario nacional reiteró el pedido de paciencia y reconoció que, por el momento, no se puede estimar un horario de difusión de los primeros resultados oficiales. “Cuando tengamos datos consolidados los vamos a comunicar”, dijo. Después de las 21:00 horas está previsto que se empiecen a emitir los primeros datos desde el centro de cómputos nacional a través del Correo Argentino aunque es posible que haya algunas demoras debido a la gran cantidad de cargos electivos que se dirimen en algunos de los 24 distritos en los que se divide la Argentina y también a los inconvenientes que se registraron principalmente en la Ciudad de Buenos Aires con el sistema de elección concurrente que implementó el Gobierno porteño. La jornada, con buen tiempo en casi todos los rincones del territorio, se inició con retraso como es habitual en algunos establecimientos educativos por la falta de autoridades de mesa. Pero las quejas y las colas empezaron a ocupar un escenario central con el correr de las horas ya que en la Ciudad Autónoma empezaron a surgir denuncias ante la Cámara Nacional Electoral sobre el mal funcionamiento de algunas de las máquinas que se debían usar para a Boleta Única Electrónica, que permitirá elegir al Jefe de Gobierno porteño. A raíz de las demoras, la jueza electoral María Servini autorizó a extender la votación hasta las 19:30 en las escuelas en las que persisten largas colas. Sergio Massa Fue el primer precandidato en sufragar. El ministro de Economía emitió el sufragio cerca de las 8.30 acompañado por su esposa Malena Galmarini quien es la actual titular de la empresa estatal AYSA y se postula para intendenta de esa localidad del norte del conurbano bonaerense. Adelantó que esperará los resultados en el búnker de Unión por la Patria en la avenida Corrientes al 6200. Alberto Fernández El presidente argentino, Alberto Fernández, llegó a las 10:15 para emitir su voto, es decir, más de una hora después de lo previsto. “Vine a ejercer mi derecho cívico, siempre que se vota la Argentina es un país mejor. Cumplimos 40 años de democracia y empezamos un proceso electoral que terminará seguramente en noviembre”, manifestó. “Voy a esperar los datos en la Quinta de Olivos con algunos ministros y amigos, deseándoles a nuestros candidatos lo mejor. Voy a estar con mi familia”, contó, a la vez que se mostró satisfecho con el sistema de votación electrónica que dispuso el Ejecutivo porteño en esta oportunidad: “¿El voto electrónico? Debo confesar que tenía un poco de miedo porque soy un ser analógico, pero es muy fácil, funcionó muy bien”. Horacio Rodríguez Larreta El candidato de Juntos por el Cambio sufragó antes de las 11:00, al igual que el dirigente de la UTEP Juan Grabois, que es el rival de Massa en la interna de Unión por la Patria, y el cordobés Juan Schiaretti, quien se postula por la alianza Hacemos por nuestro país. Rodríguez Larreta se juntó con los principales referentes de su espacio antes de ir a votar en Tigre donde organizó un desayuno de trabajo. A falta de tres horas para el cierre del acto comicial, a las 15, el porcentaje de participación había trepado al 48% a nivel nacional según los datos que proporcionó la Cámara General Electoral. A su turno, Schiaretti destacó ser el único precandidato presidencial que es del Interior. Llamó a romper con la grieta. “Ponemos a disposición de todos los argentinos el esquema que tenemos de trabajo, del trabajo y plantear un país en serio, de querer un país normal”, sostuvo ante los medios presentes. “Basta de pelea, basta de estar como perro y gato. Argentina tiene todo para ser un país normal”, agregó. Y concluyó: “La grieta se rompe mediante acuerdos. De que la actitud de los políticos no sea la de pelear”. Patricia Bullrich Patricia Bullrich fue a votar a las 12.30 y pudo hacerlo después de atravesar varios problemas con el voto electrónico. Recién lo resolvió después de largos minutos y siete intentos. El suceso televisado sirvió de reflejo de lo que alertó la jueza electoral de la ciudad de Buenos Aires, María Servini. La magistrada señaló que en algunos colegios las máquinas llegaron recién el sábado a la noche, que en otros no están o no funcionan. “Resulta preocupante el grado de improvisación con el que se han manejado tanto la empresa contratada para la provisión e instalación de las máquinas de votación, como el propio Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad de Buenos Aires, evidenciando una impericia nunca antes vista en la organización y ejecución de un proceso electoral”, criticó Servini. Bullrich no ahorró críticas hacia el sistema. “Los sistemas electorales deben tener un nivel de maduración. Hay que probarlos, hay que trabajarlos durante un tiempo largo para ver si efectivamente funcionan. Mi experiencia personal fue mala. Si a muchísima gente le pasa lo que me pasó a mí, tendrían que esperar en una cola. Lo normal es votar tres minutos e irse”, afirmó. Javier Milei Javier Milei, el libertario que es el precandidato de la La Libertad Avanza, tuvo que realizar una larga cola en la UTN donde le tocó emitir su sufragio. También fue crítico del sistema elegido en CABA. “Era esperable”, dijo y luego afirmó que el sistema fue implementado “con tal de hacer trampas y tener alguna ventajita electoral. Cada vez que los políticos hacen trampa lo paga la gente; la forma en la que se instrumentó el voto por parte del Gobierno de la Ciudad fue muy improvisado y ahora lo pagamos nosotros”. Cristina Fernández Cristina Kirchner fue de las últimas en votar. Desde Río Gallegos, a donde viajó el jueves, la Vicepresidenta sufragó en el colegio secundario N° 7 Julio Ladvocat luego de hacer una hora de fila. A las 17 la Cámara Electoral informaba que la participación ciudadana llegaba al 61,5%, dos puntos porcentuales por encima de los números de 2021 a esa misma hora. Al mismo tiempo desde Unión por la Patria y desde el sector de Evolución Radical que lidera Martín Lousteau se insistía en pedir que se extendiese el horario de votación para los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires.