El canciller cubano, Bruno Rodríguez, negó este martes que las protestas registradas domingo y lunes en el país sean "un estallido social, luego de que dejaran un muerto y un centenar de detenidos.
El 11 de julio no hubo en Cuba un estallido social, no lo hubo por la voluntad de nuestro pueblo y el apoyo de nuestro pueblo a la revolución y a su gobierno, afirmó Rodríguez en una conferencia de prensa, en la que culpó a Washington de instigar esas protestas.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Washington de impulsar una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en su país.
Acuso al gobierno de Estados Unidos de estar implicado directamente, y de tener grave responsabilidad, en los incidentes que ocurrieron el 11 de julio, añadió
Bruno Rodríguez, dijo que el embargo y las sanciones de Estados Unidos contra la isla han tenido repercusiones en la energía eléctrica, el abastecimiento y los precios de comida. Rodríguez dice que las medidas de máxima presión de parte de EE.UU. han sido un intento deliberado, cruel y oportunista de aprovechar las condiciones de una pandemia para intentar estrangular a nuestra economía.