Una adolescente de 16 años contrajo matrimonio con un hombre de 65 años, en Araucária (Brasil). Sin embargo, no se trataba de una pareja cualquiera, con una diferencia de edad de poco más de medio siglo, sino del alcalde de esa ciudad, de acuerdo con El País.
La novia había cumplido 16 años cuatro días antes de su boda. En ese país, los 16 años son la edad mínima para casarse legalmente con permiso familiar o del juez. Esa fue otra de las razones por las cuales esta unión causó polémica en Brasil.
Otra estuvo referida al nombramiento de la suegra, como concejala de Cultura, la víspera del matrimonio. El rechazo popular consiguió que la madre política fuera destituida casi de inmediato. El diario español destaca que el escándalo hubiera sido mayor por el nepotismo, que por la diferencia de edades entre los novios.
El País da cuenta de que durante 2022, en Brasil, los notarios registraron 12.509 matrimonios en los que al menos uno de los cónyuges -en su mayoría mujeres- tenía 16 o 17 años. Es decir, 34 novias adolescentes cada día. La cifra cayó un 30% desde 2019, cuando el Congreso reformó el Código Civil para prohibir totalmente el matrimonio antes de los 16 años.
“Como en cualquier lugar, hay gente a favor y en contra”, explica E.T. un hombre que prefirió resguardar su identidad ante El País. “Pero sí noto que, como es un excelente gestor, sus partidarios no miran el lado negativo, que (el matrimonio) es legal, pero inmoral. Muchos les felicitan, les desean buena suerte”, continúa su relato.
Este vecino conoce al regidor; a ella, solo de vista, de acuerdo con El País. Cuenta E. T. que Hissam Hussein Dehaini es un empresario de éxito con negocios hoteleros, en gasolineras y de aerotaxi que ha creado mucho empleo (y que estuvo detenido por sospechas de vínculos con el narcotráfico hace dos décadas, según la web G1, del grupo Globo). En lo personal, estuvo casado otras cuatro veces y tiene 16 hijos. Algunos, sin duda, mayores que su actual esposa, que hace poco quedó finalista en Miss Araucária Teen 2022. Ana Nery Lima, especialista en género de la ONG Plan Internacional manifiesta que las uniones informales, que incluyen a menores de 18 años, están normalizadas en Brasil. La ONU estima que el 26% de las brasileñas vive en pareja antes de cumplir los 18; incluido un 6% que no tenía siquiera los 15. Las causas de este fenómeno en Brasil son tanto socioeconómicas como culturales. Lima detalla: “Cuando dos menores se casan, suele ser porque ella está embarazada y la familia quiere proteger la reputación de la chica. Pero también existe el caso de familias pobrísimas que tienen muchos hijos y que piensan: ‘Mira, por lo menos [en otra familia] tendrá qué comer, qué vestir’. Luego está esa arraigada cultura machista de que las mujeres jóvenes son más atractivas”. La especialista señala que, en las bodas con menores de 16 y 17 años, la diferencia de edad entre los cónyuges suele rondar los 15 años, “y eso significa una desigualdad de poder muy grande”. Pese a que la pareja del alcalde de Araucária y la adolescente no responde al perfil clásico del matrimonio infantil en Brasil -que para la ONU es clasificado como infantil, debido a que la muchacha no llegó a los 18 años de edad- continúa siendo eso: un matrimonio infantil. Tras la descomunal controversia, relata El País, la Fiscalía abrió una investigación sobre el matrimonio del alcalde de Araucária y las sospechas de nepotismo. Como la esposa es menor de edad, el caso es secreto.