El tiroteo en una iglesia mormona en Grand Blanc, en el estado de Míchigan, dejó un muerto y nueve heridos, según informaron fuentes policiales este domingo.
Un hombre abrió fuego en la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días este domingo y luego provocó un incendio en el templo.
El tirador, que utilizó un rifle de asalto, fue abatido por dos agentes de policía.
"Ha habido un tirador activo en la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Hay múltiples víctimas y el tirador ha sido abatido. En este momento NO hay amenaza para el público. La iglesia está en llamas, informó el Departamento de Policía de la localidad en una publicación en Facebook.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, informó de que agentes del FBI se han desplazado al lugar de los hechos.
Tal violencia en un lugar de culto es desgarradora y escalofriante. Por favor, únanse a mí en orar por las víctimas de esta terrible tragedia, añadió.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, puso la agencia a disposición de las autoridades locales y definió el suceso como un acto cobarde y criminal. El Departamento de Policía declaró que aún no tienen los nombres de las víctimas e instaron a la población a permanecer alejada de la zona. Tras conocerse la noticia se han publicado varios vídeos en redes sociales en los que se aprecia una larga cortina de humo saliendo de la iglesia.