Los agricultores franceses empezaron a bloquear este lunes varias autopistas en torno a París para denunciar su situación económica, tras considerar insuficientes una primera serie de medidas anunciadas por el gobierno, constaron periodistas de AFP. A bordo de tractores, los agricultores empezaron a partir de las 14H00 (15H00 GMT) a bloquear varios puntos de autopistas de la región de París, como la A13 o la A4, en respuesta al llamado de varios sindicatos a imponer un cerco a la capital, que prevé movilizar 15.000 policías. El sindicato agropecuario mayoritario, FNSEA, y Jóvenes Agricultores llamaron a un cerco de la capital por una duración ilimitada a partir de las 14H00 (13H00 GMT), que prevé el bloqueo de las principales rutas de acceso. A llamado del sindicato Coordinación Rural, unos 30 tractores salieron además el lunes por la mañana de Agen (suroeste) rumbo al mercado mayorista de Rungis, uno de los más grandes del mundo y que abastece la capital de productos agrícolas. La idea es arrastrar con nosotros a toda la Francia profunda mientras subimos a París, dijo a AFP Serge Bousquet-Cassagne, de 64 años, quien estimó que el convoy llegaría el martes por la noche o el miércoles por la mañana. Las autoridades, que por ahora han evitado frenar las acciones de los agricultores, han anunciado no obstante el despliegue de 15.000 miembros de las fuerzas del orden para impedir que los tractores entren en París y otras grandes ciudades francesas. El presidente Emmanuel Macron ordenó además que se evite el bloqueo del Mercado de Rungis, a unos siete kilómetros al sur de la capital, y de los aeropuertos parisinos de Orly y de Charles de Gaulle-Roissy, dijo el ministro del Interior, Gérald Darmanin. Los agricultores consideran insuficientes los anuncios realizados el viernes por el primer ministro Gabriel Attal, como la supresión del encarecimiento del diésel de uso agrícola, y le pidieron ir más lejos para responder a la ira agraria. Los campesinos denuncian la caída de los ingresos, las bajas pensiones, la complejidad administrativa, la inflación de las normas ambientales y la competencia extranjera, especialmente el acuerdo negociado entre la Unión Europea y los países del Mercosur. Mientras que estas demandas no se satisfagan, la movilización será total, advirtió Arnaud Rousseau, líder de la FNSEA, quien llamó no obstante a la calma y a la determinación en esta semana de todos los peligros. Sigue el canal de EL DEBER en WhatsApp