El lesionado Lionel Messi se ubicó en uno asientos cercanos del Camp Nou junto al uruguayo Luis Suárez (también lesionado). Ambos estuvieron con sus hijos. Una vez más, el que se robó todas las cámaras fue Mateo Messi.
Mateo, famoso por sus travesuras en el estadio, esta vez festejó un gol que finalmente no fue. La Pulga y el Pistolero lo miraron y estallaron de risa. Aunque, Mateo tuvo otros cinco goles para festejar, ya que los culés se impusieron por 5-2 ante el Real Betis.