Antes de que aparezca el Covid-19 las pistolas para tomar la temperatura o termómetros infrarrojos eran poco comunes. Cuando llegó la pandemia se hicieron muy populares, sobre todo cuando se decretó la cuarentena flexible y la gente empezó a salir de sus casas para ir de compras, a realizar trámites o a trabajar.
Estos aparatos, que mayormente tienen forma de pistola, emiten unos rayos que al entrar en contacto con una parte del cuerpo humano registra al instante su temperatura.
El médico boliviano José Égüez afirma que no son dañinos para la salud, que no causan ni malestar ni alteración patológica, y que no existe ninguna evidencia científica para creer que son perjudiciales.
"Esas pistolas son necesarias y cumplen una buena función, pues en lugares públicos toman la temperatura rápidamente a la gente, y así se sabe quién tiene fiebre. Si no existiesen, se tendría que estar con un termómetro, colocarlo unos minutos en algún lugar del cuerpo y esperar más para saber el resultado, mientras otras personas esperan su turno, ocasionando pérdida de tiempo, explica el profesional.
Por su parte, el portal de salud Semana afirma que las pistolas que toman la temperatura no matan neuronas ni ocasionan daño a la vista. Ante el rumor que recientemente se expandió de que una persona al recibir los rayos de dichos sensores podía tener consecuencias posteriores con su salud, lo negó categóricamente.
Explica que la pistola no tiene contacto directo con el cuerpo, que es un sensor infrarrojo que mide la temperatura y no emite energía, es decir que no radian, sino que son receptores de señales externas, como es la fiebre.
La medición se transforma en una señal eléctrica que finalmente se refleja en la pantalla digital, indicando la temperatura de la persona.
Este procedimiento suele durar solo unos pocos segundos. En esta misma publicación, la Agencia Federal que regula los medicamentos en Estados Unidos (FDA) establece que el uso de estos termómetros permite reducir el riesgo de contaminación cruzada y minimizar la propagación de enfermedades.
¿Cómo utilizarla?
* Mayormente se lo hace al ingresar a un lugar cerrado donde acude mucha gente.
* Su objetivo es medir rápidamente la temperatura de las personas.
* Se puede tomar la temperatura apuntando a la frente o a uno de los brazos.
* Arriba de los 37,5 grados se considera fiebre y se tiene que consultar a un médico, pues este es uno de los principales síntomas del coronavirus. *Es recomendable que quien la opere la desinfecte a cada momento, a pesar de que no entra en contacto directo con la anatomía humana, solo por precaución.