Lo que tanto ha esperado Britney Spears puede hacerse realidad esta semana, que es recuperar su libertad, a sus 39 años. Un juzgado de Los Ángeles, EEUU, aceptó revistar el caso de la cantante y ver si es correcto que su padre, Jaimie Spears, siga manejando completamente la vida de la artista, a quien hace 13 años declararon no apta para tener la custodia de sus dos hijos, de sus bienes y de su carrera musical.
Este jueves, un juez de California revisará los alegatos que ha presentado la defensa de la artista, en la que se demuestra que está capacitada mental y físicamente para manejar su vida, sin tener un tutor al que reportarle cada movimiento. También se justificará que ella puede administrar sus bienes y su fortuna, que según la revista Forbes supera los 500 millones de dólares y tiende a crecer, porque las regalías por escuchar sus canciones y ventas de discos aumentan todos los años.
Y lo que más le importa a la cantante en esta situación legal es que le devuelvan la custodia de sus hijos, Sean, de 15 años, y Jayden, de 14, fruto de su relación con Kevin Federline. Por sentido humanitario pidió al juez que pueda tener contacto con ellos al menos una vez a la semana.
Igual podrá retomar su carrera artística, apoyada por un grupo de asesores.
Si el juez dictamina que Britney es apta para vivir sin tutela, se iniciará un proceso hacia su normalidad. Podrá decidir dónde y con quién residir. Además, más adelante, podrá solicitar la custodia progresiva de sus hijos, por lo menos que puedan visitarla y luego asignarle días de convivencia.
El movimiento Liberen a Britney celebró que al fin un juez se animará a destrancar la libertad de la cantante, devolviéndole el derecho a decidir sobre su vida y ser feliz a su manera. Ellos protagonizaron varios actos de protestas no solo afuera de la casa de Spears, sino de los juzgados donde se llevaron a cabo los juicios. Ahora están atentos a lo que pasará este jueves y anticiparon que estarán acompañando a su ídola.