China acaba de aprobar un plan de seis billones de yuanes (839.000 millones de dólares) para refinanciar la deuda oculta de los gobiernos locales. Tras meses de medidas de incentivo del consumo interno y de recortes de la tasa de interés, el gigante asiático acuerda unas medidas fiscales moderadas.
Con la corresponsal de RFI en Pekín, Nerea Hernández, El máximo órgano legislativo de China, la Asamblea Popular Nacional, reunida en sesión plenaria esta semana, aprobó este viernes 8 de noviembre el proyecto de ley para elevar el techo de la deuda de los gobiernos locales. Las nuevas deudas se emitirán en forma de bonos de propósito especial de los gobiernos locales por un período de tres años, o dos billones de yuanes al año, detalló Xu Hongcai, subdirector del Comité de Asuntos Financieros y Económicos de la Asamblea Popular Nacional. El límite de los bonos especiales de los gobiernos locales de China se elevará de 29,52 billones de yuanes a 35,52 billones de yuanes para fines de 2024. Caída de la economía china Desde la pandemia, el crecimiento económico de China se ha desacelerado debido a una caída en el mercado inmobiliario, el aumento de la deuda pública y el desempleo, y un consumo ralentizado. Sin embargo, hay algunos signos de mejora tras dos trimestres de debilidad, como la publicación el jueves de que el índice oficial de gerentes de compra vuelve a territorio expansivo. Por eso, a pesar del contexto geopolítico incierto y turbulento, al que se suma la reciente elección de Trump como el próximo presidente de EEUU, la segunda economía del mundo sigue confiada en alcanzar el 5% de crecimiento previsto.