Después de más de 50 años, la emblemática banda británica Pink Floyd publicó este viernes el álbum ‘Pink Floyd at Pompeii - MCMLXXII (2025 Mix)’, con imágenes y sonido completamente restaurados. En este material, la agrupación rememora su histórico concierto en el anfiteatro de Pompeya, en Italia, publicado originalmente en 1972.
Este material fue lanzado en los siguientes formatos: DVD, Blu Ray, doble vinilo LP y doble CD; además se encuentra disponible en plataformas streaming, como: Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music.
La formación que grabó este espectáculo musical y visual; David Gilmour, Nick Mason, Roger Waters y Richard Wright, lo hizo sin más público que el equipo de grabación, para la película 'Pink Floyd: Live at Pompeii' (1972), dirigida por Adrian Maben.
Además de las canciones que forman parte de la película-concierto, el álbum incluye algunos ‘bonus tracks’: una versión alternativa de 'Careful with that axe, Eugene' y la grabación original -y sin editar- de 'A Saucerful of Secrets'.
Con una duración cercana a una hora y media, 'Pink Floyd at Pompeii - MCMLXXII' inicia, tras una breve introducción, con la primera parte de ‘Echoes’ que es cantada en una sola voz por Gilmour y Wright durante poco más de 11 minutos.
El resto del repertorio se completa con 'Careful with that axe, Eugene'; 'A Saucerful of Secrets'; 'One Of These Days', 'Set the Controls for the Heart of the Sun', además de 'Mademoiselle Nobs', como se conoce a la única actuación capturada en vivo de su tema 'Seamus'.
Es este último tema, hace una aparición especial Nobs, una perra hembra de la raza Borzoi, cuyos aullidos al micrófono se mezclan con el sonido de la armónica de Gilmour y la guitarra de Waters.
Finalmente, el concierto cierra con la segunda parte de 'Echoes', de 13:23 minutos de duración.
El director del documental de 1972, Adrian Maben, explicó en una entrevista con 'Brain Damage' en 2003 que la idea original de la cinta pretendía combinar la música de Pink Floyd con el arte surrealista de Magritte o De Chirico, pero acabó escogiendo Pompeya tras sufrir un incidente en la ciudad romana mientras estaba de vacaciones con su pareja.
“Descubrí que había perdido mi pasaporte en algún lugar de las ruinas, posiblemente en el anfiteatro. Corrí de vuelta a la verja de hierro e intenté explicarles a los guardias lo sucedido. Sorprendentemente, me dejaron entrar y volví solo, desandando mis pasos por las calles vacías de Pompeya”, narró el cineasta.
Maben nunca encontró el pasaporte. Pero tras ver el anfiteatro vacío de noche, con el único sonido de la naturaleza, supo que era el lugar idóneo para filmar a Pink Floyd, aunque el rodaje estuvo lleno de contratiempos técnicos y logísticos.
El pasado 24 de abril se estrenó en algunas salas de cine alrededor del mundo, que incluyó Bolivia, una restauración en 4K del concierto, a partir del metraje original filmado por Maben en 35 milímetros, que ya ha recaudado $us 6,4 millones en taquilla.
En palabras de Maben, 'Pink Floyd: Live at Pompeii' es un álbum de recortes de música y conversaciones triviales, una película que nunca estará terminada, con fragmentos añadidos aquí y allá a lo largo de muchos años y, sobre todo, un registro del paso del tiempo que sigue teniendo relevancia tras más de medio siglo.