Hollywood pule este sábado los últimos detalles en el Paseo de la Fama para recibir a los más de 3.000 invitados que desfilarán por la famosa alfombra roja de los Óscar de mañana entre el caos técnico y la mirada de turistas curiosos que se acercan a ver el ambiente.
El Teatro Dolby, escenario de la 97º edición de los premios más prestigiosos de la Academia, amaneció con la emblemática entrada y su escalinata decorada para recibir a las estrellas.
De la noche a la mañana, las afueras del recinto se han transformado para la ocasión: los medios de comunicación empiezan a llegar para realizar pruebas de sonido y grabar algunas tomas antes de que los protagonistas de la gala acaparen todos los focos.
Centenares de técnicos y otros empleados que trabajan en la organización de los Óscar ultiman, escaleras arriba, escaleras abajo, los retoques en las cortinas y el decorado, con las míticas estatuas de los Óscar imponiendo presencia en cada esquina.
A algunas personas como a Dani, un turista español de visita en Los Ángeles, todos estos cambios repentinos le han pillado por sorpresa, ya que no tenía ni la menor idea de que este fin de semana se celebra el gran evento anual de Hollywood.
"Estaba dando una vuelta por los alrededores, me he encontrado con todo esto y no tenía idea qué estaba pasando, dijo a EFE mientras caminaba por una de las pocas zonas del Teatro Dolby disponible para el paso de turistas.
Mientras, la vida sigue en el centro comercial que rodea al teatro, con los comercios abiertos y el paso de transeúntes que se paran a fotografiar uno de los puntos más visitados de Los Ángeles.
Los nominados también se asoman a la alfombra
Parte de esa ola de turistas que va girando la cabeza hacia los recovecos donde solo tiene acceso el personal autorizado y los medios de comunicación están algunos nominados a estos premios.
Es el caso de los candidatos a mejor cortometraje 'The Man Who Could Not Remain Silent', la primera producción croata nominada al Óscar de la historia, quienes se asomaron a primera hora de la mañana para contemplar el lugar donde mañana podrían alzarse con una estatuilla de verdad.
También paseó por el recinto el mexicano Carlos Diehz, quien interpreta al cardenal Benítez en el drama eclesiástico 'Conclave', que opta a ocho candidaturas, incluida a mejor película.
Aunque este año la representación latina no es mucha, para Diehz es un orgullo representar a México en estos premios y formar parte un elenco como el de 'Conclave', al que desea que remate la temporada recogiendo alguno de los galardones a los que aspira, dijo a EFE.
Estar en Hollywood en esta semana clave es también un reconocimiento a su carrera, para la que ha trabajado muy duro, agregó.
La 97º edición de los premios Óscar, el evento más prestigioso del cine, se celebrará Teatro Dolby de Los Ángeles con el narcomusical 'Emilia Pérez' liderando con 13 las nominaciones, seguida del drama de posguerra 'The Brutalist' y el musical 'Wicked', con 10 candidaturas cada una.
Entre las presentes a la gala se encuentra la española Karla Sofía Gascón, nominada a mejor actriz, en una de sus primeras apariciones tras los polémicos mensajes racistas y xenófobos en su cuenta de X que la obligaron a apartarse de la temporada de premios para evitar salpicar al resto del elenco, no sin antes denunciar estar sometida a una campaña de odio.
El menú: pato chino, bistec japonés y mucho chocolate Un cuidadoso menú valorado en 400 dólares por persona, con bistec japonés y pato chino entre sus platillos más codiciados y con 150 kilos de chocolate, es el que está diseñando esta semana el chef Wolfgang Puck para la fiesta posterior a la gala de los Óscar. Junto a un centenar de cocineros y su hijo Byron, el chef austríaco pondrá el próximo domingo a relucir un trabajo que lleva preparando todo un año y que se servirá a entre 1.500 y 1.600 invitados tras la entrega de los premios más prestigiosos de la Academia de Hollywood. Una selección clásica que no falla en las 31 ediciones que lleva dedicándose al oficio de alimentar a las estrellas tras una noche de emociones, es el pastel de pollo, que se prepara religiosamente por ser el más codiciado de la mesa. Por otro lado, el pato chino será este año el platillo de mayor elaboración, ya que se precisan de unos 12 días para preparar la carne al punto perfecto, indicó Byron a EFE. Pero, sin duda, la protagonista de esta gala será el que Byron considera el mejor bistec del mundo: un filete japonés 85 Miyazaki. Y la guinda del pastel: los postres. Se han empleado cerca de 150 kilos de chocolate para recrear pequeñas figuras de los Óscar, que luego se recubren con pintura dorada, o puros con su humo a base de nitrógeno helado. Un año concentrado en un día Todos los platos los llevamos preparando todo el año, pero para cocinar solo (estaremos) un día, el de los Óscar, para que todos los alimentos conserven su frescura a la hora de servirse, agregó el chef. Por eso no cocinamos nada previamente, solo el domingo, apuntó Byron mientras se lanza a degustar un poco de jamón español Cinco Jotas, que también estará presente en el menú. La jornada el día de los Óscar será intensa para los cocineros, ya curtidos en esta batalla que se extenderá por 14 horas en las que todo puede pasar. Hay cocineros que se paran a las cuatro de la mañana para empezar todo, reveló Byron. Y aunque preparados para cualquier contratiempo, los Puck todavía retienen en su memoria el debut de Wolfgang en los fogones de Hollywood. Aquel año se fue la electricidad durante el cocinado, pero él (Wolfgang) dijo: no pasa nada, puedo seguir. Y siguió por tres décadas más. EFE
El maestro cortador de Cinco Jotas, Raúl Garrido, corta jamón este jueves, en las cocinas del teatro Dolby en Los Ángeles (Estados Unidos). Un cuidadoso menú valorado en 400 dólares por persona, con bistec japonés y pato chino entre sus platillos más codiciados y con 150 kilos de chocolate, es el que está diseñando esta semana el chef Wolfgang Puck para la fiesta posterior a la gala de los Óscar. /Foto: EFE
Wolfgang y su padre se pasan toda la semana previa a los premios haciendo pruebas en las cocinas del teatro Dolby, ubicadas en la quinta planta de este edificio, donde unos pisos más abajo tendrá lugar la gala de los Óscar.