La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que, aproximadamente, 20% de la población mundial padece algún trastorno alérgico, patología crónica no infecciosa propia de este nuevo siglo. Los afectados deben aprender a convivir con sus efectos.
La prevalencia de esta enfermedad está asociada al cambio climático. Repercute de manera directa en la calidad de vida de la población. La alergia es entendida como una alteración del sistema inmunológico por el que las defensas responden de manera inapropiada e identifican como perjudiciales sustancias externas que, por su naturaleza, son inofensivas para otras personas. Los síntomas más comunes y recurrentes de esta patología son: - Conjuntivitis (picor, escozor, lagrimeo, enrojecimiento). - Rinitis (congestión nasal, moqueo, estornudos, picor). - Asma bronquial (tos, pitos ahogos). - Urticaria (ronchas) angioedema (hinchazón), eccemas (dermatitis atópica, dermatitis de contacto). Susana, de 45 años, sufre de rinitis alérgica desde hace 20 años, aproximadamente, debido a resfríos mal curados. Diariamente, ella usa un corticoide en spray que le ayuda a atenuar los síntomas del picor en la nariz, la congestión nasal o el lagrimeo de los ojos, aunque de vez en cuando le vienen ataques más severos y tiene que recurrir a antialérgicos en pastillas. Para Susana, viajar a cualquier zona tropical es un martirio. Comenta que no puede ni dormir por la humedad. Tampoco puede estar cerca de gatos, de plantas con flor y algunos perfumes fuertes le provocan estornudos. Lo más grave es que, con el pasar de los años, la alergia afecta sus horas de sueño porque, debido a que respira por la boca, muchas veces se atora por las flemas en su garganta. Griselda Vargas, profesional de la salud y directora de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, asegura que la alergia es una reacción inflamatoria, exagerada y desmedida ante bacterias, parásitos y virus, más conocidos como alérgenos. “Las alergias se dan por factores multifactoriales. No se nace con alergia, pero se presenta en un momento determinado de la vida, entre la lactancia hasta la edad adulta”, indica. Según la académica, existen factores genéticos, como tener padres o hermanos alérgicos, que predisponen a la aparición de la alergia. También existen factores ambientales que, juntamente con la predisposición genética, aumentan el riesgo de padecer una alergia. De modo que no existe un solo factor que explique su desarrollo. Tipos de alergias Las alergias se tipifican según su gravedad y la afectación que producen en el paciente. Vargas detalla que las alergias muy leves están relacionadas con la alimentación, contactos dermatológicos y tipos de urticarias. Los casos mas graves provocan shock anafiláctico. Se vinculan, principalmente, por el uso indiscriminado de ciertos medicamentos, como por ejemplo los betalactámicos o la penicilina. Alergias más comunes La rinitis alérgica es una de las alergias más frecuentes que se producen precisamente en etapas de cambio de estación por la polinización. Provoca una congestión nasal, estornudos frecuentes y un poco de picor, también en los ojos. El asma es otro tipo de alergia común. Genera un malestar porque hay un broncoespasmo que, dependiendo del nivel de leve a severo, requieren del uso de medicamentos en forma de inhaladores.
Los pólenes, algunas maderas, los ácaros del polvo, los hongos de la humedad, perfumes cosméticos y epitelio de animales son los principales causantes de las alergias.