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Retraso, desorden y cierre de calles del centro, las críticas al Carnaval cruceño

Jueves, 15 de febrero de 2024 a las 00:20
Las comparsas esperaron varias horas para presentarse en el corso. La reina salió pasada la medianoche e hizo su paso por el palco dos horas después. No se respetó el orden establecido y en el centro hubo cuestionamiento a la cruz carnavalera


La alegría no basta para pasar un buen Carnaval. Lo que debía ser una fiesta, se convirtió en una tortura para los comparseros que asistieron al corso que se realizó el fin de semana pasado.

Los integrantes de las comparsas se vieron perjudicados, porque esperaron por horas su paso por el Cambódromo con toda su alegoría preparada. La reina Aitana le puso simpatía a la fiesta, pero quedan aspectos por ajustar para que el público y los comparseros no queden frustrados.

El público tuvo que aguardar más de lo esperado para ver a la soberana de la fiesta grande, cuyo carro recién se movió pasada medianoche y pasó por el palco oficial a las 2:30.
Los reclamos saltaron de inmediato. “Mucha desorganización”, dijo Amparo Guzmán, de la comparsa Auntentikas, quienes esperaron largas horas para salir. “Estuvimos de las 7:00 paradas, con los respaldares pesados y recién a la 1:40 pasamos por el palco oficial. Nunca antes se había visto esto, tanto tiempo de espera”, indicó.

Para la integrante de la comparsa femenina Kuña Porá, María Urgarte, fue un total desastre, ya que afirma que aquellas comparsas que tenían alegoría y carros las dejaron para el final.

También considera que los responsables de llevar el corso adelante no abastecieron, puesto que solo tres personas de la ACCC controlaban la multitud.

Recomienda que para el próximo año se involucre a personas con experiencia en la organización de las actividades.

“Afectó el retraso del corso. Las damas estaban exhaustas de tanta espera”, se quejó Ugarte.

Para la comparsa Peligrosas, en este corso primó el desorden. “No había quién ordene la partida, todas las comparsas se metían como podían, una delante de otra sin respetar el orden establecido” afirmó Evelyn Daza.
Asegura que muchas comparsas se esmeraron en sus vestuarios, con el objetivo de dar realce al corso. “Partimos después de la medianoche y terminamos pasada las 3:00, esto quita las ganas de todo”, protestó.
Pablo Fernández, integrante de los Rechazados, que son postulantes a coronadores 2026, dice que el lado positivo del corso fue la buena participación en cuanto a calidad y cantidad de comparsas. Además, hubo mayor seguridad tanto en el corso como en las calles del centro de la ciudad.

Sin embargo, asegura no se hizo conocer a tiempo el orden de salida de las comparsas en el corso. “Los carros llegaban al Cambódromo y se colocaban como le tincaba a cada uno, como no había un orden establecido, no había quien pueda instruir dónde colocarse. Una vez que se publicó la lista, se tuvo que mover carros con mucha gente de por medio y todo se hizo muy lento”, dijo.

Para Fernández, el corso se tiene que ver como un evento con participación y asistencia masiva, “por lo que se tiene que organizar con la seriedad que merece”.

La gente que fue a mirar el corso tuvo que buscar la forma de divertirse con amigos o familiares. “Este corso no es para la gente, es para los que están en comparsa”, reclamó una mujer que estaba acompañada por su familia.
También arrastró críticas el Carnaval de calle que se pregonó en el centro cruceño, porque todo quedó restringido a unas comparsas que se apoderaron de las vías y no se permitió la libre circulación a otros comparseros o personas que acudieron.

Al respecto, el presidente de los Ociosos, Humberto Landívar, señala que el corso inició puntual a las 18:30. “Lamentablemente sufrió un retraso en cada bloque, muchos niños no pudieron vernos, estamos conscientes de ello. Esto debido a la cantidad de comparsas que se inscribieron para participar en cada uno de los bloques. Nosotros estábamos en el bloque de carros. Lo que hay que hacer en adelante es analizar qué cambiar para evitar el retraso, ya que con el crecimiento de la población y de las agrupaciones carnavaleras “no encajamos todas en un horario nocturno”.

La secretaria de Cultura y Turismo, Sarah Mansilla, reconoce que faltó puntualidad en la salida de las comparasa y considera que este retraso pudo ser por una falta de planificación exhaustiva, una comunicación efectiva entre los organizadores y las comparsas. Quizás faltó un plan para atender contratiempos.

Ella hace un balance y dice que lo bueno fue que los Ociosos y los organizadores dejaron una vara alta, porque las otras actividades se desarrollaron dentro de lo previsto. Considera que funcionó el Comité Impulsor del Carnaval, que involucró a diferentes instituciones. “Efectivamente hubo una cuestión sobre la puntualidad en el corso, pero eso es lo único dentro de esa majestuosidad que no le quita el brillo para nada”, insistió al indicar que se hará una evaluación y presentarán un informe al Concejo Municipal.

“Esperamos corregir lo que falta para hacer un próximo Carnaval de exportación”, dijo Mansilla. Destacó el Carnaval de calle, porque considera que fluyó con mucha alegría. “Estuvieron bien custodiados, gracias al Corredor Seguro que se planificó”.

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