El mejor oficio del mundo, según García Márquez, se ha convertido en un oficio riesgoso.
La frase “matar al mensajero” se remonta a los tiempos de Tigranes El Grande, que según se cuenta en el libroLas Vidas Paralelas de Plutarco, ordenó matar al emisario cuando se le informó que su enemigo se acercaba.
¿Qué sería de este mundo si matamos a los mensajeros? No habría noticia, no habría información, no habría diarios, no habría medios de comunicación, no habría radios, nuestra información y nuestra comunicación estarían guiadas por rumores, noticias falsas, memes, chismes, viviríamos en un caos.
Periodistas que han realizado periodismo de investigación y han descubierto escándalos a nivel mundial, podemos nombrar algunos como ser: el caso Watergate, Panamá Papers, el escándalo de la FIFA, entre otros.
Recientemente, unos colegas de la prensa fueron secuestrados por horas solo por el simple hecho de ir a cubrir una noticia sobre el avasallamiento. Este hecho nos pone en alerta, urge proteger a la prensa y a los periodistas.
Es urgente que el poder político brinde condiciones necesarias para que los periodistas puedan cumplir con su rol, el de informar, es necesario que se proteja al mensajero.
El proceso de comunicación está compuesto por un emisor que emite un mensaje, el canal o medio por cual se transmite el mensaje y el receptor, los que reciben el mensaje. Urge proteger al que transmite el mensaje.
En una sociedad donde la libertad de prensa es limitada, la democracia se ve en peligro debido a que no existen personas que transmitan la realidad de lo que está sucediendo, tal y como está pasando, sin influir en el receptor.
Nosotros como sociedad, debemos exigir a nuestras autoridades en todos los niveles del Estado que protejan y cuiden a la prensa por más que les duela o les incomode. La prensa es el termómetro de la democracia en las sociedades, cuando se la calla, se la encarcela o se la silencia, muere el mensajero, pero el mensaje queda volando y tarde o temprano, ese mensaje penetra en la mente de las personas y se producen problemas sociales catastróficos.
Protejamos al mensajero, a nuestros periodistas, a nuestra democracia, caso contrario el pueblo se los demandará. Mi solidaridad y admiración con los periodistas afectados en este secuestro, un hecho condenable.
José Fernando Suárez Sanguino es Comunicador Social