Un comunicado del MAS dice que hay confabulación y responsabiliza al ministro de Justicia, Iván Lima, de cualquier atentado contra la vida del expresidente Evo Morales. Plantea, además, si es que el mandatario Luis Arce sabe de esto, va más allá e indaga si lo apoya.
La autoridad de Gobierno no respondió a estas acusaciones.
El ministro Lima habría posteado ocho tuits el domingo en los que supuestamente defiende acciones de Carlos Mesa como presidente en 2005, califica de discriminador a Evo Morales, sale a favor de un periodista al que el exmandatario calificó de ‘golpista’, le aclaró a Evo que no toma como apoyo sino como sarcasmo el post de la hija de la expresidenta Jeanine Áñez, que señaló que si Morales vuelve a la Presidencia, el actual ministro será el primero en ir a prisión.
Y finalizó con la frase: “mi pensamiento sigue a Allende, (a) Luis Espinal o (a) Marcelo Quiroga, si hay que dar la vida se lo hace. Patria o muerte. Venceremos. No huiremos”. Sin embargo, luego borró todo lo escrito.
El MAS emitió un comunicado con toda su artillería. “Lima se desenmascaró y demuestra con sus palabras que dejó de ser ministro de Justicia para convertirse en abogado de los golpistas. Como instrumento político por la soberanía de los pueblos recordamos y advertimos que la embajada de EEUU y sus gobiernos y operadores políticos de derecha siempre buscaron la eliminación física del hermano Morales”.
Argumenta que “el mensaje de Lima no solo confiesa sus vínculos y confabulación con opinadores políticos del golpismo, demuestra que el ‘Plan Negro’ pasó a la fase de plan siniestro para acabar con la vida de Evo Morales. A partir de esta confesión pública hacemos responsable al ministro de Justicia y los integrantes de esta conspiración, de cualquier atentado contra la vida e integridad” del expresidente.
Pero va más allá. “Nos preguntamos si nuestro hermano presidente Luis Arce está informado o está de acuerdo con los ataques que demuestran no solamente la defensa de Carlos Mesa desde el gobierno, sino una alianza con los golpistas desde el Ministerio de Justicia”.
Se ha generado una enorme brecha entre el MAS y el gabinete político del presidente Arce.La pugna con el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, es tan grande que Carlos Romero, exministro de Evo Morales, denunció a esta autoridad de “proteger cínicamente al narcotráfico”. El desmentido del supuesto plan negro también ha alejado al ministro Edmundo Novillo, quien fue muy cercano a Evo Morales.