El Tribunal Octavo de Sentencia ya radicó un voluminoso expediente de 76 cuerpos para el juicio oral contra 11 implicados en las investigaciones del caso de Pedro Montenegro Paz, considerado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y la Fiscalía de Sustancias Controladas uno de los hechos más sobresalientes de la gestión 2019.
Sin embargo, el tribunal integrado por los jueces Emerson Figueroa, Ana Cañizares y Sandra Villafuerte hasta el momento no instala el juicio debido a las notificaciones de las partes procesales, pero especialmente de los acusados. Uno de los obstáculos más importantes es la notificación internacional que debe de cumplirse a Pedro Montenegro Paz, que permanece detenido en Brasil, purgando una pena de 11 años y 8 meses por delito de narcotráfico.
La Fiscalía de Sustancias Controladas, a través de los fiscales Freddy Guzmán, Marcos Arce y Fernando Mejía, hace casi 10 meses que presentó la acusación contra 11 personas investigadas. Pide juicio oral por delitos de tráfico de sustancias controladas, asociación delictuosa, confabulación y otros.
Los acusados son el vocal del Tribunal Departamental de Justicia, Darwin Vargas Vargas, esposo de la magistrada suplente del Tribunal Supremo de Justicia, Joyce Lizeth Choquerive Sossa, cesado en sus funciones pero que junto a otros libra una batalla judicial por quedarse en el cargo, Pedro Montenegro Paz, el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, (Felcc), Gonzalo Medina, Absner Justiniano Rodríguez, Carlos Alberto Quiroga Medrano, Fernando Moreira Morón, el empresario Mauricio Higa Rodríguez, el mayor de la Policía y exjefe de control antinarcóticos del aeropuerto de Chimore, Kurt Brum Ríos, Dorian Noel Gómez Moreno, Marvin Durán Viera y Miguel José Saldaña.
La Felcn y la Fiscalía concluyen que el caso data del 15 de abril de 2019, tras descubrirse una fotografía en la que aparecen policías, junto a Pedro Montenegro que tenía orden de detención con fines de extradición por narcotráfico a Brasil desde 2015.
Pedro Montenegro fue extraditado a Brasil en noviembre de 2019, donde fue sentenciado a 11 años y 8 meses por tráfico de drogas.
A casi un año de la acusación por la Fiscalía, los jueces se ven imposibilitados de fijar fecha para dar inicio a uno de los juicios más importantes en materia de narcotráfico debido a la falta de notificación a Pedro Montenegro que debe cumplirse vía Cancillería y el trámite ahora es muy lento, pues no hay avance significativo.
Magistrados y el organigrama
Los agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico en sus diligencias observan que altos magistrados del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo de Justicia, que forman parte del organigrama de Pedro Montenegro, siguen sin sanción y la Fiscalía no define.
Se trata de Osvaldo Valencia, expresidente del Tribunal Constitucional; y el expresidente del Tribunal Supremo de Justicia y hoy magistrado del Tribunal Constitucional, Miguel Gonzalo Hurtado. Según las diligencias de la Felcn y la Fiscalía, junto al acusado Darwin Vargas, tienen responsabilidad en la manipulación y por ocultar durante cuatro años la resolución de extradición de Montenegro emitida en 2015.
Policías procesados por Medina
Mientras el juicio contra los involucrados por delitos de narcotráfico no arranca por falta de notificaciones, los policías de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) asignados al caso Montenegro, ya fueron acusados para juicio por la Dirección Departamental de Investigaciones Internas de la Policía (Didipi), bajo la dirección de Juan Gustavo Astilla Encinas.
Los agentes fueron acusados para juicio disciplinario y apartados del caso tras ser denunciados por Gonzalo Medina por faltas graves, pues se considera víctima y cuestiona duramente a los policías de cometer, según él, irregularidades dentro de las investigaciones.
“Es increíble que este señor nos denuncie y le acepten todo lo que él pide. Somos policías, hemos investigado uno de los casos más grandes de la historia del narcotráfico. Nuestros jefes primero nos dijeron que nos defenderían, ahora nos dejaron solos. Nos apartaron del caso, nos procesan, nos quitaron beneficios sociales, estamos olvidados”, dijo uno de los agentes. Otro dijo que “nuestros jefes son desleales, no les importa, prefieren destruirnos.
A Gonzalo Medina le admiten todas sus denuncias, ahora nosotros somos los malos. Yo me pregunto ¿qué es lo que está pasando?”, dijo otro.