El año escolar 2022 arranca contemplando las primeras tres semanas de labores educativas para el repaso de contenidos del año pasado y luego se dará paso al avance de nuevos contenidos.
“Desde este martes (hoy) hasta el 20 de febrero tendremos un proceso de profundización de conocimientos que nuestros docentes van a desarrollar conforme a las necesidades de los estudiantes sobre temáticas importantes para poder ingresar al nuevo grado”, señaló el ministro de Educación, Edgar Pary.
El viceministro de Educación, Bartolomé Puma, confirmó que se determinó aplicar un periodo de nivelación ante el rezago que han dejado los dos últimos años de educación a distancia por la pandemia de coronavirus.
“Debe haber ese apoyo a nuestros estudiantes, viendo que tenemos falencias en la lectura, en la escritura y en el razonamiento lógico”, enfatizó Puma.
El pedagogo Alberto Santelices considera insuficiente este tiempo, porque cree que debe haber una evaluación real de las falencias que tienen los estudiantes y valorar el tiempo que necesita cada nivel educativo.
El educador considera que los niños del nivel inicial y de los primeros grados de la primaria son los que necesitan mayor reforzamiento y cree que mínimamente debe ser de un mes.
“En la educación hemos retrocedido y los más más perjudicados fueron los chicos de prekínder y de primaria, porque el niño necesita un entorno social para aprender”, recalcó Santelices.
Precisamente esta semana la Unicef apeló a los gobiernos a que hagan los esfuerzos necesarios para abrir las escuelas, a fin de “evitar una catástrofe educativa y conseguir que los niños vuelvan a aprender”.
En ese marco estima que el cierre total o parcial de las escuelas está afectando a 616 millones de niños en el mundo. “Necesitamos tomar medidas audaces para que todos los niños puedan volver a la escuela. Esto incluye poner en marcha un apoyo integral centrado especialmente en los niños marginados de cada comunidad, que incluya clases de recuperación, apoyo a la salud mental y a la nutrición, protección y otros servicios clave”, dice la Unicef.
En esta misma línea, un informe del Banco Mundial advierte que la pandemia ha generado una crisis sin precedente en América Latina y el Caribe que requiere actuar para mitigar y revertir sus efectos.
Según este informe, debido al cierre masivo de escuelas, a febrero de 2021, alrededor de 120 millones de niños en edad escolar habían perdido o corrían el riesgo de perder un año completo presencial del calendario escolar, con graves impactos educativos.
Otro de los efectos negativos es “pobreza de aprendizaje”, definida como el porcentaje de niños de 10 años incapaces de leer y comprender un relato simple, podría haber crecido de 51% a 62,5%. Esto podría equivaler a 7,6 millones adicionales de niños y niñas en educación primaria “pobres de aprendizaje” en la región.
“Esta es la peor crisis educativa jamás vista en la región y nos preocupa que podría tener consecuencias graves y duraderas para toda una generación, en especial entre los sectores más vulnerables”, viene advirtiendo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
El informe del Banco Mundial señaló que a nivel regional, en 2021 menos del 43% de las escuelas primarias y menos del 62% de los colegios secundarios tenían acceso a internet con fines pedagógicos.
A estos impactos negativos se añaden la posibilidad de que las deserciones escolares se incrementen por lo menos en 15% debido a la pandemia.
El ejecutivo de los maestros urbanos, Osmar Cabrera, indicó que las dificultades tecnológicas llevaron a que la gestión 2021 cierre con un 30% de deserción escolar debido a que muchos estudiantes abandonaron la escuela.
Se trata del índice más alto de los últimos años porque antes de la pandemia la deserción escolar no llegaba ni al 5%, según Cabrera.
El educador Santelices cree que este porcentaje puede ser mayor, pero esa cifra la tienen que dar a conocer oficialmente las autoridades.
Para subsanar las falencias en las clases virtuales, el viceministro Puma dijo que se han buscado algunas estrategias para los estudiantes que no tienen dispositivos. En este sentido, el año pasado los profesores acudieron a las aulas para trabajar con este grupo. “Paralelamente, a través de sus celulares, el maestro y la maestra trabajaban con los estudiantes que estaban en sus casas”, explicó Puma.
La ruta es lo presencial
El ministro Pary recalcó que el camino es que pronto se normalice la educación presencial. “El informe que nos brinde el Ministerio de Salud o los Sedes nos indicará cuándo iniciar clases presenciales, de eso dependerá, esperamos que sea pronto, nuestro deseo es que se normalice una educación presencial”, recalcó la autoridad.
Para ello, pidió a las autoridades municipales poner en condiciones las escuelas, con el arreglo de infraestructura y la dotación de materiales de bioseguridad.
Pero también dijo que es importante avanzar en la cobertura de vacunación anticovid en menores de edad. “Si estamos hablando de la presencialidad significa que vamos a tener aglomeraciones en las unidades educativas, por ello necesitamos que nuestros niños y jóvenes estén vacunados. Hay vacunas disponibles y pedimos a los padres de familia que lleven a sus hijos a hacerlos vacunar porque esta es una responsabilidad del papá y mamá para preservar la salud de sus hijos”, dijo.
Pidió a los maestros que no han recibido la dosis, que lo hagan para dar ejemplo a la población estudiantil. “Tenemos un 91% de los maestros con primeras dosis y el 83% con segundas dosis, pedimos que esta semana se vacunen para que todos demostremos como maestros que estamos llevando salud y educación a las aulas”, dijo. El ministro de Educación recalcó que las labores comenzarán de forma virtual en capitales de departamentos y localidades muy pobladas, donde los niveles de contagios con Covid-19 sigan siendo altos. En el país, son más de 2,9 millones de estudiantes los que inician clases en las tres modalidades.