Al cabo de casi un años y medio desde que Yerko Terán, entonces comandante de UMOPAR en Chimoré, denunció a sus inmediatos superiores y al ministro y viceministro de Gobierno de ordenar “exfiltrarse” (abandonar la intervención policial en curso) de un complejo industrial de refinación de cocaína, en el Valle de Sacta, Chapare, los silencios, enredos y contradicciones sobre política contra este delito se multiplican.
En ese lapso y con el reciente clímax que representa la teatral desaparición del uruguayo Sebastián Marset, acusado en varios países de ser cabeza empresarial de un emporio dedicado al rescate y exportación de cocaína, las preguntas que no se contestaron desde el 4 de abril de 2022 (fecha de la denuncia de Terán), no se han despejado y otras nuevas flotan en el vacío.
La confusión inicial tiene que ver, pero no se agota, con el hecho de que la primera publicación del operativo en Valle Sacta apareció mezclada con la disputa interna del Movimiento al Socialismo (MAS). En el momento de presentar la grabación de las órdenes recibidas por el teniente coronel Terán, el jefe de la facción disidente del MAS planteó dudas gravísimas sobre el alto mando operativo del área y el ministro y viceministro de Gobierno.
El exministro Carlos Romero señala, directa y reiteradamente, al Gobierno de “encubrir y proteger al narcotráfico”.Sus acusaciones han recrudecido con la escapada de Marset, afirmando que el Gobierno paraguayo advirtió al de Bolivia sobre la presencia del prófugo hace ya un semestre. Cita, como prueba, declaraciones formuladas por el ministro de Gobierno de Paraguay a un periódico de Asunción. En contrapartida, el actual ministro boliviano, dice que la información recién se habría conocido en junio de este año.
La pregunta de si fue en febrero o en junio que las autoridades se enteraron de que Marset vivía, lijosa y ostentosamente, en Bolivia, supera los límites de la discusión entre el actual y anterior ministro de Gobierno, porque el 4 de agosto último se ha publicado un titular según el cual “Paraguay alertó en febrero que Marset y dos capos narcos estaban en Bolivia” (ver https://n9.cl/ukiqy). La nebulosa persiste, más allá del desmentido oficial (“Hubo reunión con autoridades paraguayas en febrero, pero no se tocó el tema Marset, Reges e Insfran) y de la última visita del viceministro Mamani a Asunción, donde no hubo una declaración oficial y bilateral que despeje la incógnita.