El expresidente y líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, aseguró ayer que existe un “plan de la derecha peruana y boliviana” para detenerlo como le sucedió a Pedro Castillo, quien gobernó el vecino país por 497 días.
“Gracias a las publicaciones de algunos medios y periodistas que apoyaron, e incluso fueron parte del gobierno de facto de Jeanine Áñez, confirmamos que el plan de la derecha peruana y boliviana es detener a Evo, como detuvieron a Pedro Castillo. Persecución para ocultar masacres”, escribió Evo en su cuenta Twitter.
Sin embargo, “nunca nos vamos a rendir ni callar ante la violencia y abusos de un gobierno ilegítimo que, para no responder por sus crímenes de lesa humanidad contra el hermano pueblo peruano, nos persigue políticamente”, añadió la exautoridad del país.
La Fiscalía de Perú investiga la presunta existencia de un “plan separatista” en Puno y Morales está vinculado a ese proceso, precisamente, acusado de atentar contra la integridad territorial peruana. El exmandatario, inicialmente, fue citado a declarar el 7 de marzo, pero no se presentó, por lo que otra vez fue convocado para el 10 de mayo y tampoco asistió.
Raúl Noblecilla, abogado de Morales, afirmó que este proceso “se trata de una persecución política” y, de ese modo, justificó la ausencia del también dirigente cocalero. Eso sí, anticipó que continuará patrocinando su “legítima defensa”.
El exmandatario boliviano debió declarar ante Efraín Mallea, titular de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Puno, por la denuncia que se le sigue. En el proceso están involucrados el exgobernador de Puno Germán Alejo y Vladimir Cerrón, secretario de Perú Libre, la fuerza política que llevó a Castillo al poder.
El excanciller de Perú Luis Gonzales Posada, en una entrevista con El Deber Radio, señaló que Evo puede ser detenido “donde esté”, en caso de que continúe con su decisión de no declarar”.