Fue burlada la buena fe de las instituciones. Así respondió el director del Servicio de Registro Cívico (Sereci) en Santa Cruz, Adolfo Freire, al justificar la emisión del duplicado del certificado de nacimiento utilizado por Sebastián Marset, ciudadano uruguayo que es buscado por Interpol por delitos relacionados con el narcotráfico, para suplantar a un hombre de nacionalidad boliviana.
Una tercera persona, apoderado de Marset, realizó el trámite en el municipio de Portachuelo para obtener el certificado de nacimiento con el que el narco uruguayo suplantó la identidad de Gabriel de Souza Beumer, en 2019.
Freire dijo que según el sistema informático, el documento duplicado se lo otorgó mediante un proceso judicial en la que no se observaron modificaciones de la partida judicial, registrada el 17 de octubre de 1985. El poder otorgado a la persona que representaba supuestamente a Gabriel de Souza Beumer se obtuvo en una notaría de fe pública en la capital cruceña, en la que presentaron una cédula con numeración 4683442.
Con el Sereci son tres las instituciones del Estado en las que Marset penetró para acceder a la documentación boliviana. Obtuvo un pasaporte en la Dirección de Migración y tramitó tres cédulas de identidad en el Servicio General de Identificación Personal (Segip). Estas últimas dos entidades son parte del Ministerio de Gobierno.
El director del Segip en Santa Cruz, Alpacino Mojica, explicó que la clave de estos documentos, cedula de identidad y pasaporte, es contar con un certificado de nacimiento, “porque da legalidad para tramitar cédula de identidad supuestamente boliviana”.
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El investigador y exdirector del Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin), Franklin Alcaraz, dijo que la falsificación de documentos muestra el grado de corrupción de las instituciones en el país. “Lo que va a ocurrir a nivel internacional es que si se encuentra más casos de pasaportes bolivianos falsificados va a despertar desconfianza hacia las instituciones que los emiten”, complementó.
Por su parte, la criminóloga Gabriela Reyes, que fue responsable del Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha Contra las Drogas, dijo que es preocupante lo fácil que es sacar carnets de identidad duplicados.
“Son preocupantes las declaraciones del director del Segip donde explica el modo para obtener varios carnets y eso puede facilitar a que la persona tenga múltiples identidades y cometer delitos. En el caso de Sebastián Marset se han vulnerado los mecanismos de seguridad de estos documentos y es algo que se tiene que revisar”.
El abogado y exsecretario de Gobierno de la Gobernación cruceña Vladimir Peña escribió en su cuenta de Twitter que “el narco más buscado obtuvo de las instancias oficiales: certificado de nacimiento, cédula de identidad y pasaporte con identidad falsa, sin que nadie se percatara. Esto demuestra la protección gubernamental a los capos del narcotráfico y la vulnerabilidad de nuestro sistema”, dice el primero de dos tuits.
En el segundo destacó que tantas anomalías son “propias de un sistema precario construido para el fraude a la democracia y a la sociedad”. Y, por último, agregó que sus responsables deben asumir las consecuencias, “porque no es suficiente lavarse las manos. Es un terrible precedente que acrecienta la desconfianza en las instituciones”.
El diputado por Comunidad Ciudadana (CC) y exministro de Justicia Saúl Lara dijo que este caso ha penetrado las estructuras institucionales del Estado boliviano como ser Policía, Migración, identificación y licencias, además de la justicia.
“Bolivia de ser un país productor de droga ha pasado a ser un país de tránsito de la droga peruana con destino a los mercados brasileño y europeo, pero lo peor es que ahora es un país refugio de altos capos del narcotráfico porque este señor (Sebastián Marset) ha contado con la protección y la cobertura de autoridades, porque no hay manera de entender como alguien puede tener tres identidades y otros documentos, por ejemplo”, dijo Lara.