EEUU alertó de un continuo “retroceso” de los derechos humanos en el mundo, en un informe anual publicado ayer, lunes, en el que señala con el dedo a Irán, China, Afganistán y los gobiernos “autoritarios” de Nicaragua y Cuba.
En Nicaragua “el Gobierno autoritario” del mandatario Daniel Ortega “sigue deteniendo a presos políticos y manteniéndolos en condiciones penitenciarias espantosas”, afirmó el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken en una rueda de prensa.
El informe acusa al Gobierno nicaragüense de “no tomar medidas para identificar, investigar, enjuiciar o castigar a los funcionarios que cometieron abusos contra los derechos humanos, incluidos los responsables de al menos 355 asesinatos y cientos de desapariciones” tras las protestas de 2018.
Cuba, calificada de “Estado autoritario”, también sale mal parada en este informe. En este país, “los tribunales han dictado sentencias de cárcel draconianas a cientos de personas por protestar por sus derechos”, denunció el jefe de la diplomacia estadounidense.
Aliados y rivales
El informe analiza la situación en casi 200 países y territorios, y “aplica los mismos estándares a todos, a nuestros aliados y socios y a los países con los que tenemos diferencias”, aseguró Blinken.
En 2022 “continuamos viendo un retroceso en las condiciones de los derechos humanos” en países de todas las regiones, lamentó.
Y entre los malos alumnos figura Irán, cuyo régimen comete “abusos atroces y constantes” contra “su propio pueblo” tras la muerte en septiembre de la joven Mahsa Amini después de ser detenida por la policía de la moralidad.
“Las autoridades han matado a cientos de manifestantes pacíficos, incluidos decenas de niños y han detenido arbitrariamente a miles”, denunció Blinken, que aseguró que se usa “la tortura y la violencia de género contra los manifestantes arrestados”.
Rusia, que “lanzó una invasión a gran escala” contra Ucrania en febrero de 2022, ha cometido “numerosos crímenes de guerra y otras atrocidades y abusos” como “ejecuciones sumarias, torturas, violaciones, ataques indiscriminados y ataques dirigidos contra civiles e infraestructura civil”, afirma el informe.
“Aunque este informe mira hacia países de todo el mundo, sabemos que EEUU enfrenta su propio conjunto de desafíos en materia de derechos humanos”, dijo Blinken.