La sobresaturación del sistema público en el pico de la pandemia obliga a los familiares de pacientes con coronavirus a recurrir a las clínicas privadas, donde les exigen el pago de garantías de hasta Bs 10.000 y la provisión de oxígeno como condición para atender a sus enfermos.
Así lo confirman los testimonios de algunos familiares afectados, que se ven obligados a aceptar esas condiciones con tal de que sus enfermos no pierdan la vida en sus domicilios o en plena búsqueda de espacio de hospital en hospital.
La pandemia golpea como nunca a Santa Cruz y agudiza el drama de la gente por conseguir el escaso gas medicinal, además de espacios en las terapias intensivas que están copadas. Ayer nuevamente Santa Cruz registró una alta cifra de contagios, alcanzando 1.165 casos nuevos y 41 muertes por este virus, mientras que los pacientes en terapia intensiva alcanzaban los 159. Se trata de la segunda cifra de contagios más alta en lo que va del año, después del 21 de enero cuando hubo 1.197 casos positivos.
En medio de esta situación, los familiares de pacientes deben enfrentarse a condiciones que nunca antes habían visto para internar a sus pacientes en algunas clínicas privadas, como el compromiso de encargarse de proveer el oxígeno medicinal.
Este es el caso de Rolando Arias que tiene a su suegra internada hace dos semanas en una clínica privada en Montero. “¿Sabe qué le dicen a uno cuando llega con su familiar (a la clínica)?, que tiene que comprar diez tubos de oxígeno para garantizar su atención. Es lamentable”, manifestó Arias, que junto a sus familiares hacen fila para comprar el gas necesario para que los pacientes con problemas pulmonares puedan seguir respirando. Su suegra es una de ellas.
A otros, como Juan Carlos J., les preocupa conseguir recursos para cubrir los altos costos de internación en el sector privado.
Después de varios días de búsqueda, este lunes Juan Carlos encontró espacio para internar a su familiar en una clínica privada de la capital; sin embargo, cuenta que para admitirlo le pidieron un depósito de Bs 10.000 como garantía y un pago de Bs 5.000 por día por la cama de terapia intensiva.
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Juan Carlos contó que su familiar estuvo más de una semana recibiendo oxígeno en casa, pero como su cuadro se agravó fue imposible asistirlo en casa, por lo que tuvieron que llevarlo a una clínica, pues no encontraron espacio en los hospitales públicos. La familia logró conseguir dinero para cubrir la garantía y para comprar los medicamentos, pero ahora no saben de dónde sacar dinero para cubrir los gastos de internación. “Esto es muy angustiante, no hay espacio en el sector público y en la parte privada los costos son demasiado elevados”, indicaba ayer este hombre.
Mijael Jiménez también tuvo que conseguir oxígeno para que su madre continúe internada, ya que el oxígeno de la clínica se había agotado.
“Mi mamá necesita cuatro tubos de oxígeno al día. En la clínica nos dijeron que no tienen reserva, por lo que nos pidieron conseguir afuera”, contó desesperado Jiménez, quien tiene a su madre intubada por Covid-19 hace un mes.
El martes, un hombre que prefirió el anonimato, también buscaba oxígeno para su tía de 53 años, que está internada en una clínica de la ciudad. “En la clínica nos informaron que la empresa que les proveía de oxígeno les falló por la alta demanda y ahora somos los familiares los que debemos conseguir los cilindros”, se lamentó.
Sin embargo, no solo los familiares buscan el gas medicinal sino también personal médico. El martes entre los más de 200 vehículos que hacían fila en una fábrica por av. G77+ China estaban tres ambulancias de clínicas privadas que buscaban abastecerse. Desde uno de los vehículos en el que se leía clínica Montero, el conductor contó que, ante la escasez de oxígeno, las empresas proveedoras les informaron que les recortarían la cantidad de entregas del gas y ahora la clínica peregrina por el suministro.