Chile comenzó la campaña hacia el plebiscito del 4 de septiembre de una nueva Constitución con veteranos dirigentes de centro izquierda proclives a rechazarla y un “Apruebo Feliz” viralizado por ‘el Mandaloriano’ Pedro Pascal, popular actor chileno.
Con afiches en las calles, a las afueras de estaciones de metro, la campaña muestra una fuerte presencia en los medios nacionales de voces que rechazan un proyecto que consideran “partisano”. Sostienen que “no suscita consenso” y que fue elaborado por una Convención Constitucional a la que atribuyen aires revanchistas.
A dos meses del plebiscito que consultará a más de 15 millones de ciudadanos si aprueban o rechazan el texto, “será nuevamente el pueblo quien tendrá la última palabra sobre su destino. Empezamos una nueva etapa”, dijo el lunes el presidente Gabriel Boric.
En el plebiscito de entrada de 2020 la participación fue del 50% y era voluntaria. El del 4 de septiembre próximo será por voto obligatorio.
La política comenzó a elegir bando y a intentar influir desde los partidos políticos tradicionales, que han quedado relegados en las últimas elecciones en un clima de profunda desconfianza y descrédito en las instituciones.
La actual oposición de derecha en Chile se posicionó hacia la opción de rechazar la nueva Constitución alegando que el texto “es malo para Chile” y no representa a todo el país.
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