Ha sido una semana agitada, llena de viajes, oportunidades y oportunismos. Empezamos en México, donde el expresidente Evo Morales, especialista en comicios, actuó como veedor en las elecciones presidenciales de ese país. El resultado debe haber sido de su agrado, ya que después de la jornada electoral se fotografió muy sonriente con la ganadora, la izquierdista Claudia Sheinbaum, a quien obsequió un elegante poncho rojo, seguramente hecho en Achacachi.
El presidente Luis Arce también marca presencia en tierras lejanas. Desafiando el embargo económico del mundo occidental a Rusia, Arce participa en el Foro de San Petersburgo, donde expone el Modelo Comunitario de Bolivia. De esa manera, nuestro país se codea con la élite de países emergentes que quieren sentar las bases de un mundo multipolar. Lo más probable es que el presidente no mencione que su modelo está siendo desafiado por múltiples conflictos en estos momentos.
El que se fue a Sevilla perdió su silla. Al ‘vice’ David Choquehuanca no lo dejan ejercer la Presidencia en paz durante la ausencia del jefe de Estado. El jilata ha estado participando diligentemente en solemnidades y otras actividades propias de su investidura. Sin embargo, la silla vacía que dejó en la Asamblea Legislativa está siendo muy bien aprovechada por el senador evista Andrónico Rodríguez, quien, ni corto ni perezoso, ha asumido las atribuciones del titular para tratar de anular el mandato de los magistrados prorrogados y otros asuntos modificables mientras el lobo no está. Por supuesto, la facción arcista ha reaccionado amenazándolo con cárcel si continúa con este juego (de tronos).