La laguna Guapilo dejó de ser el lugar hermoso que era para convertirse en un basurero de plástico y de todo tipo de desechos. Un reportaje de EL DEBER deja ver que está sin agua suficiente y con exceso de sedimento y basura. A este lugar llegan los desagües de varios canales de drenaje. Y sus aguas nutren el Jardín Botánico de la ciudad. Sin embargo, en este momento tiene un deterioro lamentable, que está acabando con la flora y fauna del lugar. Ya no hay lanchas para dar paseos, ya no hay espacios idílicos para caminar.
La Alcaldía cruceña dice que está haciendo trabajos de limpieza y mitigación. Sin embargo, no se entiende que se hubiera permitido que la basura llegue al nivel en que está. No se logra comprender el abandono de la zona. Y eso no solo involucra al Gobierno Municipal, también al departamental, a los vecinos y a quienes suelen visitar y disfrutar de estos paseos, pero que no cuidan nada; es decir, no se llevan la basura para ponerla donde corresponde y dejan botellas, bolsas, latas y hasta pañales desechables.
¿En qué momento se hizo tan indolente la población? El planeta está sufriendo y las consecuencias las estamos viviendo cada día. Pero hay una desconexión entre esto y nuestra cuota de responsabilidad. Cada día hay más noticias de daños al medio ambiente; hoy mismo se publica en esta edición lo que está ocurriendo con lagos importantes del país. Las consecuencias más duras no tardan en llegar.