Casonas históricas con letreros en venta o en alquiler, o con los techos de los corredores que se vienen abajo, poniendo en peligro la seguridad de los transeúntes, son una muestra del abandono en que se encuentra el centro de la ciudad.
Al despoblamiento y descuido de los inmuebles se suman otros problemas viejos, como el caos vehicular, la maraña de cables en el espacio urbano y la inseguridad.
Esta semana el Gobierno Municipal retomó su antiguo proyecto de reducir las líneas de micros que ingresan al centro, lo que es bien recibido por los vecinos que esperan que el plan no se quede simplemente en un anuncio, como ha ocurrido en anteriores oportunidades.
El estudio elaborado por el Instituto de Inteligencia Metropolitana de Santa Cruz y el Comité Consultivo Técnico Departamental plantea trabajar en la regeneración integral, teniendo en cuenta no solo su dimensión urbana, sino también metropolitana, lo que implica crear condiciones para nuevos emprendimientos, aprovechando el potencial joven de Santa Cruz; impulsar residencias para universitarios y crear vías de accesibilidad con el conjunto del sistema metropolitano.
Martina López es propietaria de un negocio en la calle Florida y señala que cada vez queda más sola porque los negocios van cerrando. Dice que solo una muestra del abandono son los malos olores por la orina y las heces fecales en los corredores que están abandonados o que están cerca de los boliches nocturnos.
Señala que cada vez hay más casonas en riesgo de desplomarse. Basta recorrer los alrededores de la plaza principal para ver el mal estado de los bienes históricos, como sucede con la casa ubicada en calle Ñuflo de Chávez, casi René Moreno, donde se están cayendo los chuchíos del tumbado del corredor. Las puertas fueron retiradas y en su lugar colocaron muros de ladrillo.
A lo diagonal hay otra casona que también presenta daños en techos y paredes. Su fachada está pintarrajeada y tiene un letrero de inmueble en venta. Al observar con detenimiento, se lee una inscripción que hace referencia a que en este inmueble vivió Plácido Molina, destacada figura de la intelectualidad cruceña, corredactor del memorándum de 1904.
Además, hay otros inmuebles donde solo quedan las fachadas y en el interior funcionan parqueos de vehículos.
En cuanto al tráfico, la saturación de micros en el centro sigue siendo un dolor de cabeza.
La propuesta de revitalización
El estudio, elaborado por el Instituto de Inteligencia Metropolitana de Santa Cruz y el Comité Consultivo Técnico Departamental, plantea aprovechar que Santa Cruz de la Sierra se ha convertido en una ciudad universitaria para promover al centro como vivienda.
“Muchos edificios pertenecientes al patrimonio cultural tiene un aprovechamiento difícil para otras actividades y, sin embargo, lo pueden ser para alojamientos estudiantiles en los que las habitaciones o estudios individuales pueden compaginarse con zonas comunes de servicio”, señala el documento.
Otra de las propuestas es impulsar los startups de jóvenes, considerando el potencial joven de la región y el nuevo modelo de emprendimiento, en el que el profesional no busca trabajo al terminar sus estudios, sino que crea su propio empleo.
“Para fomentar estos emprendimientos, el centro histórico puede ser un caldo de cultivo de interacciones creativas. Puede ofrecer muchos espacios para los emprendedores jóvenes, universitarios en sus últimos años de carrera y sus primeros de actividad libre, puedan iniciar esos startups. Espacios que se conviertan en verdaderos viveros de empresas”, plantea el estudio.
En cuanto a la vialidad y condiciones de transporte, la investigación apunta a la necesidad de integrar el sistema de accesibilidad del centro al conjunto metropolitano, a través de proyectos a largo plazo. “El centro histórico no puede quedarse en una zona aislada, debe ser accesible desde cualquier punto de la metrópolis porque de esta manera se integrará en el mercado de trabajo y la economía”, señala.
Para ello, plantea una conexión directa del centro histórico con la estación central intermodal metropolitana de trenes y de transportes urbanos, BRT y tranvía. Esto se consigue a través de una línea transversal de BRT que conecte desde el río Piraí o desde Porongo, con dicha estación. Esta línea se cruzaría en el centro con la línea vertical norte-sur del BRT, que vertebra los centros urbanos más próximos, Warnes y La Guardia.
Por su lado, el alcalde Jhonny Fernández, que habló sobre el plan de reordenamiento de transporte, dijo que es necesario empezar por el Casco Viejo, porque más del 60 por ciento de los micros tienen más de 30 años.
“Tenemos proyectos, ensayos y sugerencias que nos dieron y ese va a ser un punto de debate un poco más profundo donde tienen que entrar muchas instituciones para ver cuál es el futuro que le vamos a dar a nuestro Casco Viejo”, remarcó el alcalde ante los representantes del transporte público de la ciudad.
La propuesta de la Alcaldía
Desde hace varios años, calles como la Charcas, Arenales, Suárez Arana, España y Colón, entre otras, se han vuelto caóticas, porque sirven de ruta de micros.
Luis Daniel Salvatierra, que vive en este sector, sostuvo que, si bien es necesario el reordenamiento del transporte público, esto debe estar acompañado también con un acomodo de los mercados que están dentro del primer anillo.
Marco Franco, asesor de la Secretaría Municipal de Tráfico y Transporte, explicó que según el nuevo reglamento de la Ley 1216 que prepara la comuna, los micros que ingresan al centro se deben reducir a la mitad, es decir, de 4.200 a 2.400 unidades.
“En el último censo que hicimos se han registrado 154 líneas, y de este total, 108 circulan por el centro de la ciudad. Habrá una reducción de 2.400 unidades. Solo las líneas madre podrán atravesar el centro y a las demás se les darán rutas alternas”, adelantó el funcionario.
Con este nuevo reglamento, el municipio prevé habilitar canales de transporte exclusivos para los micros que ingresen al centro. Además, de paradas, renovación de las unidades, entre otros cambios.
Por su parte, Jorge Guido Landívar, representante de la Asociación de Propietarios de Predios del Centro de Santa Cruz de la Sierra (Apcruz), destacó la medida que quiere implementar la comuna, pero añade que la misma debe consolidarse con un plan integral para todo el Distrito 11, que incluya otras problemáticas como la falta de parqueos, la conservación de las casonas, la inseguridad y los tributos.