A la escasez de diésel en el país, ahora se suma la escasez de gasolina. El lunes, en la ciudad de Santa Cruz, los surtidores amanecieron con filas de hasta cinco cuadras para cargar el combustible y los conductores se quejaron de que tenían que esperar hasta dos horas para llegar a la bomba y “rogar” que el suministro no se acabe.
La Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur) volvió a declararse en “estado de emergencia” porque, de acuerdo con las normas, deben brindar un servicio 24/7; pero la estatal YPFB ha dispuesto que las cisternas carguen solo 10 mil litros, de los 35 mil que deben llevar a las estaciones de servicio. Desde la petrolera, les informaron que el racionamiento se debe a los bloqueos que afectan, principalmente, al departamento de Cochabamba.
“Hay estaciones de servicio de provincia que durante 10 días no han recibido un solo litro de diésel y es lamentable, porque se está perjudicando al sector agropecuario de manera significativa, especialmente en esta temporada que es fundamental para producir alimentos”, declaró este lunes la gerente de Asosur, Susy Dorado.
La ejecutiva pintó un panorama crítico para los propietarios de los surtidores, ya que el combustible que llega a diario -diésel o gasolina- solo dura entre tres y cuatro horas, y el resto del día es tiempo ocioso para el personal; pero los costos de operación se mantienen.
“Esta situación nos está llevando a despedir a la gente (operarios) en este momento, y ya estamos a un paso de llegar a Navidad. No sabemos cómo van a cubrir las necesidades de sus familias. Nos está llevando a deshacernos de la planilla, y esto también apena mucho, porque hay personal operativo de años en las estaciones de servicio”, lamentó Dorado.
Ante la situación, Asosur ya ha solicitado al Gobierno una normativa que les permita importar combustible para comercializar, ya que existe una similar, pero es para consumo propio de grandes consumidores (Decreto 5218). “Consideramos que es una de las soluciones que podemos, como sector, sugerir al Estado”, indicó la gerente de Asosur, al mencionar que, sobre el particular, no se ha tenido respuesta.
EL DEBER intentó obtener la versión de YPFB, pero desde las oficinas de Comunicación, indicaron que no existía una convocatoria para la prensa, para hablar sobre el tema. Tampoco se pudo contar con la versión de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Problemas logísticos
El presidente de la Asociación Nacional de Transporte de Cisternas, César Mansilla, explicó a EL DEBER que en Santa Cruz, unos 300 vehículos se dedican al transporte de combustibles; pero que, en la actualidad, solo está operando el 50%, tanto en la ciudad como en las provincias. Además, indicó que un buen número se encuentran varados en las fueras de la refinería Palmasola (Guillermo Elder Bell), para descargar en los tanques de YPFB Logística.
Según Mansilla, los choferes tienen que esperar hasta 15 días para descargar la gasolina, debido a que YPFB no cuenta con los otros dos componentes, la gasolina base y el etanol, que deben ser mezclados durante el tiempo de descarga, puesto que la empresa no tiene la capacidad de almacenamiento.
YPFB produce para el marcado nacional tres tipos de gasolina: de 85 octanos, denominada Especial; de 95 octanos, denominada Premium Plus (+) y de 100 octanos, Ultra Premium 100.
“El producto (importado) no se puede descargar mientras no lleguen los otros dos productos. No se olvide que, en el tema de la gasolina, se hace una mezcla de tres productos (…). Hay camiones con alcohol, hay camiones con (gasolina) base 81 (octanos) y, si no llega uno de ellos, no pueden descargar porque tampoco tienen tanques de reserva para cada producto”, sostuvo.
En el caso del diésel, indicó que cada inicio de mes es un problema porque YPFB tiene que hacer “el cierre del mes anterior” y si un cisterna no cargó, debe devolver toda la documentación y reiniciar el trámite para retirar el producto, lo que alarga la espera hasta cuatro días. “La gente (conductores de cisternas) no sabe qué hacer, ya su plata está en Yacimientos (YPFB), no pueden recoger el combustible y no saben cuándo van a retirar”, subrayó.
Mansilla mencionó también que las cisternas que distribuyen combustibles en las provincias, hacían tres viajes y ahora hacen solo uno. “El transportista es el que pierde más, porque una vez que recibe el documento para cargar, ya no se puede mover de Yacimientos y, al no cargar en el día o al otro día, eso genera no poder trabajar en otro rubro o con otro cliente GRACO (Grandes Consumidores)”, lamentó.