La Procuraduría General del Estado (PGE) advirtió un posible daño económico de más de $us 425 millones en la construcción de la doble vía El Sillar, una obra que fue recibida pese a registrar 719 fallas técnicas y que se vuelve intransitable en varios periodos del año. La Procuraduría envió el informe a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) para que asuma las acciones pertinentes.
“Esto salta a la vista. La Comisión de Recepción ha recibido esta obra con 719 fallas técnicas, descritas en algunos anexos. Son fallas que van desde el hundimiento de la plataforma, piel de cocodrilo en la carpeta asfáltica, hasta el derrumbe de tramos importantísimos dentro de la zona del Sillar, que están inviabilizando el tránsito continuo entre oriente y occidente”, señaló el procurador general del Estado, Hugo León La Faye, a EL DEBER.
La autoridad enfatizó que, pese a estas observaciones, el proyecto fue prácticamente pagado en su totalidad. “La vía se corta en varias épocas del año. Es un tema de fondo: hemos pagado $us 425.513.323, que corresponden al 99,85% del contrato”, remarcó.
El costo de la obra asciende a $us 426.128.655. La recepción provisional de la doble vía El Sillar se realizó el 24 de noviembre de 2023 y se estableció un plazo de 180 días para subsanar las observaciones. Sin embargo, tras ese proceso se firmaron dos contratos adicionales, cuando —según la Procuraduría— lo que correspondía era únicamente corregir observaciones de forma.
La instancia encargada de la defensa legal del Estado confirmó la existencia de contratos suscritos de manera irregular durante la ejecución del proyecto. La obra fue construida por la empresa china Sinohydro Corporation Limited, aunque el procurador señaló que también se debe indagar la participación de la empresa supervisora.
“Estos contratos que se han hecho de manera irregular con diferentes empresas están causando un daño económico que nos ha sumergido en la situación actual como Estado boliviano”, apuntó.
La Procuraduría entregó el informe a la ABC el 16 de marzo y, en un mensaje emitido por redes sociales, el procurador señaló que corresponde a la entidad preparar la denuncia para su presentación a la brevedad ante el Ministerio Público.
En el informe también se estableció que durante la ejecución del proyecto se modificó el diseño original, lo que habría derivado en los problemas actuales. “Se ha cambiado el diseño, lo que vuelve inviable la construcción ejecutada bajo ese nuevo esquema”, sostuvo León La Faye.
Este medio intentó obtener información por parte de la ABC, pero no obtuvo respuesta.
Dos años de problemas
Desde su entrega provisional, la doble vía El Sillar —tramo de la ruta Cochabamba–Santa Cruz— presenta fallas recurrentes. En julio de 2025, autoridades, transportistas y representantes de distintos sectores realizaron inspecciones en puntos críticos como los kilómetros 104, 105 y 114, además del puente Antahuacana.
En esas zonas ya se habían identificado meses antes ondulaciones, grietas y hundimientos, sin que se evidencien mejoras sustanciales.
Uno de los puntos más delicados se encuentra en el kilómetro 105, donde incluso bajo coberturas provisionales se detectaron nuevas grietas en un tramo de entre 600 y 700 metros.
Desde el sector del transporte, las críticas apuntaron a los constantes retrasos en la entrega del proyecto. Dirigentes recordaron que la obra debía concluirse hace más de un año y cuestionaron los sucesivos cambios en los plazos, además de advertir que no aceptarán la carretera en las condiciones actuales.
En su momento, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) atribuyó los retrasos a las condiciones climáticas, particularmente a la prolongada temporada de lluvias en la zona, que dificultó la ejecución de algunos trabajos.
Asimismo, la entidad confirmó que la recepción de la obra fue postergada y explicó que realizaba estudios técnicos para definir soluciones estructurales en los sectores más inestables. Entre las alternativas analizadas se encontraban la construcción de un viaducto o la instalación de pilotes para estabilizar la plataforma. En ese entonces, se estimó la entrega de la obra para 2026.