En el marco de su plan de recuperación del transporte aéreo, la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) prevé incorporar hasta 15 aeronaves en operación hasta junio de este año, con el objetivo de ampliar su flota, mejorar la regularidad de sus vuelos y responder al incremento de la demanda de pasajeros, informó su gerente general, Juan José Galvarro.
Este plan surge después de un 2025 marcado por constantes quejas por las demoras en los vuelos y una serie de problemas que pusieron en jaque la credibilidad de la aerolínea. Tras el cambio de Gobierno, se ordenó una auditoria y se detectaron malos manejos en el interior de la empresa. Ahora el Estado busca la forma de rescatar y rencausar las operaciones de la compañía.
“Estamos trabajando en tratar de obtener 15 aeronaves en vuelo hasta junio para poder afrontar la temporada alta y, a partir de julio, empezar a trabajar con el plan estratégico”, explicó la autoridad.
Galvarro detalló que BoA ejecuta un plan de recuperación estructurado en tres fases: la primera se desarrolló entre noviembre de 2025 y enero de 2026; la segunda abarca el periodo de febrero a junio; mientras que la tercera etapa se proyecta desde julio en adelante, con una mirada de largo plazo.
Como parte de los primeros resultados de este proceso, en enero de este año la aerolínea incrementó su flota operativa de ocho a 12 aeronaves y logró mejorar su índice de puntualidad del 50% al 78%, tras la implementación de un nuevo esquema de itinerarios. Este indicador había sido uno de los principales cuestionamientos de los usuarios en los últimos años.
BoA, creada en 2007 como empresa estatal estratégica, cumple un rol central en la conectividad aérea del país, especialmente en rutas troncales y destinos donde la oferta privada es limitada. En los últimos años, la compañía enfrentó dificultades operativas y financieras, lo que derivó en la reducción de su flota y en problemas de regularidad en los vuelos, situación que el actual plan busca revertir.
Galvarro informó que la empresa se encuentra realizando un diagnóstico a partir de una auditoría interna, con el fin de definir el mejor escenario jurídico y operativo para el periodo 2026-2030, incluyendo el tipo de aeronaves, la estructura de rutas y el modelo de operación.
“Estamos con un diagnóstico para ver cuál es el mejor futuro tanto en lo jurídico como en lo operativo, en el itinerario y en el tipo de operación de aeronaves”, señaló.
Finalmente, el gerente general remarcó que la administración de BoA analiza “todas las estructuras jurídicas viables” que permitan devolverle a la aerolínea estatal la rentabilidad y la autosostenibilidad en el corto y mediano plazo, en un contexto de creciente demanda aérea y mayor competencia en la región.