Bolivia encadena tres meses con superávit comercial, pero el balance general del año aún es negativo. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en julio de 2025 el superávit alcanzó 28 millones de dólares, impulsado por mayores exportaciones de minerales y productos manufacturados. No obstante, el saldo acumulado entre enero y julio sigue mostrando un déficit de 496 millones de dólares.
En julio, las exportaciones sumaron 819,7 millones de dólares, con un crecimiento mensual de 3,4%. El repunte se explica por la minería, que aumentó 16,5%, con un salto destacado en la plata (24,8%), el plomo (12,1%) y el zinc (4,6%). La industria manufacturera también aportó con mayores envíos de derivados de soya (27,7%), carne bovina (91,3%) y urea (80,6%). Por su parte, las importaciones subieron 7,7% respecto a junio, alcanzando 792,2 millones de dólares, principalmente por la compra de bienes de capital y materias primas. Aunque esta alza presiona el saldo global, el INE interpreta la mayor demanda de insumos industriales como un indicio de reactivación productiva. Arandia: la mejora reciente impacta en el dólar y en la inflación Pese al alivio que suponen los tres últimos meses, el déficit acumulado muestra que Bolivia aún no logra consolidar un equilibrio comercial. La dependencia de las cotizaciones internacionales y la presión de las importaciones mantienen la vulnerabilidad del país.
En conferencia de prensa, el director del INE, Humberto Arandia, subrayó que la recuperación exportadora desde marzo, junto con el incremento de remesas y la aprobación de créditos externos, amplió la oferta de divisas y contribuyó a la caída del tipo de cambio. “Más dólares disponibles y menor especulación explican el descenso del tipo de cambio, lo que ya repercute en la baja de precios de bienes importados como electrodomésticos y celulares”, afirmó.
La autoridad también informó que la inflación, que había alcanzado 6,21% en junio, cayó a 1,20% en julio y 1,01% en agosto, acumulando 18,09% en 2025. Según Arandia, esta moderación se debe al fin de los bloqueos, la normalización del abastecimiento de combustibles y la mejora de las condiciones climáticas.
El desafío: revertir el déficit
El reto, advierte el propio INE, será sostener esta recuperación para intentar cerrar el año con un saldo más favorable.