La aplicación de las 11 medidas y siete decretos que lanzó el presidente Luis Arce para garantizar alimentos y combustibles en el país, comenzó a palos. Por lo menos así ocurrió el martes en la zona del mercado Los Bosques, en la ciudad de Santa Cruz, donde el Viceministerio de Defensa del Consumidor, la Fiscalía, el Gobierno Municipal y la Policía realizaron un operativo contra el agio y la especulación con los precios del aceite vegetal.
Las autoridades encontraron en un almacén 100 cajas con botellas de aceite sin marca, por lo que el producto fue comisado. Los comerciantes se opusieron a la intervención alegando que la mercadería no era de contrabando y lanzaron objetos contra los uniformados, por lo que tuvieron que utilizar agentes químicos y arrestó a tres personas.
En Sucre, comerciantes de abarrotes de la zona del mercado Campesino protestaron frente a la Casa Municipal de la Cultura, exigiendo un alto a los decomisos de productos, como aceite y arroz, por parte de la Alcaldía. Negaron acopio ilegal de aceite y otros productos y aseguraron que los precios que establecen se rigen de acuerdo a montos con los cuales son adquiridos.
También se realizaron operativos similares en El Alto y Cochabamba, donde las autoridades incautaron grandes volúmenes del producto oculto presuntamente con fines de contrabando o especulación. Desde hace más de un mes, la botella de aceite vegetal de 0,9 litros, en Santa Cruz se encuentra desde Bs 18, en La Paz llega a 22 y Emapa vende el aceite subsidiado a Bs 14, con la restricción de dos unidades por persona.
Sin embargo y, a pesar de los controles, los precios continúan subiendo. En el último informe del Sistema de Información de Producción, Precios y Mercados de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), del 23 al 26 de mayo, el precio de las carnes de cerdo, pollo y del arroz -por citar los más consumidos- subieron entre un 8% y 20%.
De acuerdo con el informe basado en precios del mercado Minorista Abasto, el kilo de carne de cerdo había subido de Bs 26 a 31, mientras que, la carne de primera no baja de los Bs 65. El maple de huevos está entre Bs 32 y Bs 35, según el tamaño. Mientras que, la bolsa de leche se ofrece a Bs 9.
“Mano dura” del Gobierno
Mientras se realizaba el operativo en Santa Cruz, en La Paz, el el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, prometía “mano dura” contra el agio y la especulación y aseguró que no existe desabastecimiento de alimentos, ya que la producción supera la demanda interna.
“¿Cómo puede ser que en un país que tiene soya hasta para exportar, que tenemos aceite suficiente para el consumo de nuestro país, que solamente utilizamos el 30% de todo el aceite que se produce refinado y el 70% se exporta? Es inconcebible, es algo increíble que pueda faltar aceite (…). “El gobierno va a tener mano dura de ahora en adelante en el control sobre todo de estos productos que están siendo ocultados para las familias bolivianas”, exclamó Flores.
Al mismo tiempo, anunció la implementación de un sistema digitalizado para el control del movimiento de animales y carne, con el fin de asegurar la calidad y prevenir el contrabando de ganado, que incluso atraviesa las fronteras de forma arreada. “Otra medida es el programa nacional para aumentar la producción de maíz y arroz, destinando 350 millones de bolivianos para mejorar los rendimientos con tecnología, reducir pérdidas y garantizar el abastecimiento interno”, destacó.
Flores reconoció que no se ha tenido la capacidad de coordinar con los gobiernos municipales quienes son los responsables, por ley, de controlar el agio y la especulación en sus municipios.
Hay 17 clanes
En medio de la constante elevación de precios de alimentos y de otros artículos en la crisis económica boliviana, el Gobierno identificó a varias familias dedicadas a la ilícita actividad del contrabando.
“Hemos podido identificar aproximadamente a 17 clanes familiares que se dedican al contrabando de importación como al contrabando a la inversa, especialmente, del ganado en pie y el traslado de productos de primera necesidad, como el azúcar y el aceite”, dijo Luis Amílcar Velásquez, viceministro de Lucha Contra el Contrabando.
Los contrabandistas han encendido sus alarmas e incluso han arremetido contra medios de comunicación. Una periodista y un camarógrafo del portal Urgente.bo fueron amenazados por un grupo de comerciantes cuando realizaban una cobertura en la ciudad de Desaguadero, frontera con Perú. El hecho ocurrió el pasado viernes.
Según el medio digital, al menos 12 personas -en su mayoría hombres con acento peruano- interceptaron al equipo de prensa y los obligaron a borrar el material que habían grabado. “Los meteremos al agua si no borran las imágenes”, gritó uno de los agresores, de acuerdo con la denuncia.