El gobierno del presidente Rodrigo Paz emitió este lunes, 6 de abril, el Decreto Supremo 5600 que “tiene por objeto abrogar y derogar las autorizaciones de contrataciones directas establecidas en decretos supremos”.
“Este decreto que se acaba de anunciar es un ataque directo a un modelo, a una ideología de la corrupción y a un sistema que sostenía esa ideología de la corrupción que se desarrolló durante 20 años”, dijo Paz en un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo.
Con esta medida se están anulando al menos 161 decretos supremos como parte de un proceso de reforma orientado a transparentar la gestión estatal.
Según el presidente Paz, de los 161 decretos, “105 eran libres en la proporción de cantidades y recursos que se podían manejar”.
Lo que “significó más de 100 millones de dólares que nos han robado y un poco más de 7.400 millones de bolivianos que no sabemos exactamente para qué se usaron”, afirmó.
Aseguró que “la contratación directa se volvió, en numerosos casos, igual a la corrupción directa”.
“Esto ocurría en todos los niveles. En el gobierno central tenemos ejemplos interminables de los años del MAS. El requisito para que te den un contrato millonario, sin proceso de verificación y control, era ser amigo o pariente (…) del ministro o del partido”, sostuvo.
Indicó que estos “negocios de las contrataciones directas” se constituían en “el verdadero incentivo” de los alcaldes, gobernadores o autoridades nacionales.
Pero, “reitero, esto se acabó, estamos derrotando al estado tranca, al estado cloaca. Varios de los autores ya están en la cárcel, varios exministros ya están en la cárcel y muchos de ellos van a ir a la cárcel porque tienen que responder, no en un sentido de venganza, sino en un sentido de responder ante la justicia y ante el país. Qué hicieron con esos más de 100 millones de dólares y más de 7.400 millones de bolivianos”, cuestionó.
Insistió en que “la corrupción tiene su ideología” y que se está “descubriendo a través del ordenamiento de la casa”.