El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, destacó la aprobación en la Asamblea Legislativa Plurinacional de dos proyectos de ley considerados clave para la reactivación económica: la eliminación del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) y la restitución del 100% del crédito fiscal en combustibles.
Según la autoridad, ambas medidas buscan mejorar la liquidez, reducir los costos operativos de las empresas y fomentar el ingreso de divisas, en un contexto marcado por restricciones externas y menor disponibilidad de dólares en el mercado.
La eliminación del ITF, que gravaba operaciones en moneda extranjera, apunta a corregir distorsiones en el sistema financiero. Durante años, este impuesto fue una fuente de recaudación, pero también desincentivó el uso formal de divisas, promoviendo en algunos casos la informalidad y encareciendo las transacciones internacionales.
Datos de gestiones anteriores muestran que la recaudación del ITF representaba una proporción relativamente baja dentro de los ingresos tributarios, lo que permitió su eliminación sin un impacto fiscal significativo. Con esta decisión, el Gobierno busca incentivar el ingreso de dólares al sistema financiero, facilitar el comercio exterior y mejorar la competitividad de las empresas.
Por otro lado, la restitución del 100% del crédito fiscal en la compra de combustibles corrige una restricción aplicada en años recientes, que limitaba la deducción de este gasto en el cálculo de impuestos.
El combustible es un insumo clave para sectores como el transporte, la agroindustria, la minería y la industria manufacturera. La medida permitirá a las empresas recuperar íntegramente el crédito fiscal asociado a estas compras, reduciendo su carga tributaria efectiva y aliviando los costos logísticos, un factor determinante para la competitividad.
Estas reformas se producen en un escenario complejo, marcado por la caída de los ingresos por exportación de gas natural y la presión sobre las reservas internacionales. En este contexto, el Ejecutivo apuesta por medidas que dinamicen la actividad económica, mejoren las condiciones para la inversión privada y fortalezcan la formalización de operaciones.
Espinoza subrayó que estas normas no solo representan un alivio tributario, sino también un intento de ordenar la economía con reglas más claras, mayor liquidez y menores costos para los agentes económicos.
Tras su aprobación en el Legislativo, ambas leyes fueron remitidas al Órgano Ejecutivo para su promulgación. Una vez vigentes, se prevé una aplicación inmediata, especialmente en el sistema financiero y en la estructura tributaria empresarial.
Analistas advierten que el impacto de estas medidas dependerá de su articulación con otras políticas económicas, como el control del gasto público, la estabilidad cambiaria y los incentivos a la inversión.