La crisis de combustibles en Bolivia alcanzó a uno de los sectores más dinámicos de la economía: la minería aurífera cooperativizada. En conferencia de prensa, el presidente de la Federación de Cooperativas Mineras Auríferas del Norte de La Paz, Efraín Silva Huanto, denunció que desde hace dos semanas no reciben diésel, insumo clave para el funcionamiento de su maquinaria, y anunció que al menos 40 cooperativas ya paralizaron operaciones.
“Estamos en estado de emergencia (…) ya es insostenible. Vamos a llamar a las centrales de cooperativas para tomar determinaciones porque la magnitud del problema ya nos está superando”, advirtió el dirigente, visiblemente molesto por lo que considera un incumplimiento de YPFB.
Silva detalló que el sector aurífero requiere cuatro cisternas diarias de diésel para abastecerse, pero aclaró que no accede al combustible subvencionado, sino que compra el diésel ULS a un costo de 6,94 bolivianos por litro. “A nosotros nos venden más caro y ni así nos entregan. Desde hace dos semanas no recibimos nada”, cuestionó.
El dirigente indicó que la estatal petrolera había comprometido reanudar los envíos desde el lunes pasado, pero hasta ahora no se cumplió. “Nos dicen que no hay abastecimiento suficiente, que sin créditos no hay dólares y sin dólares no hay combustible. Mientras tanto, los primeros afectados somos nosotros, que generamos miles de empleos”, sostuvo.
La federación recordó que las cooperativas generan empleo directo e indirecto en comunidades donde la minería es la principal fuente de ingresos. “No pedimos favores, exigimos lo que corresponde para poder trabajar. Si el Gobierno no garantiza el diésel, vamos a tomar medidas de presión”, anticipó Silva. La crisis de abastecimiento de combustibles se ha convertido en uno de los puntos más críticos de la coyuntura económica boliviana. YPFB ha reconocido dificultades para importar debido a la falta de divisas, situación que se arrastra desde hace meses y que ya provocó bloqueos de transportistas, paralización de sectores productivos y colas en surtidores de todo el país. De no resolverse el conflicto en las próximas horas, la federación prevé convocar a una asamblea de emergencia con sus bases para definir medidas de presión contra el Gobierno.
Un sector clave en crisis
La minería aurífera es uno de los principales rubros de exportación en Bolivia y, en particular, en el norte paceño concentra decenas de cooperativas que sostienen la economía de miles de familias. La paralización de actividades no solo repercute en la producción de oro, sino también en el comercio y la vida económica de poblaciones enteras de la región.
Para los mineros, la situación es doblemente grave: además de pagar un precio mayor por el carburante, hoy enfrentan un desabastecimiento total. “Somos un sector productivo que aporta a la economía. No podemos estar en esta incertidumbre”, insistió Silva.