El economista Armando Álvarez calificó este lunes como “irresponsable” la propuesta del Gobierno, que cuenta además con el respaldo de la Asamblea Legislativa Plurinacional que busca diferir automáticamente los pagos de créditos para vivienda social, pymes y microempresas durante seis meses.
En entrevista con el programa Influyentes de EL DEBER Radio, Álvarez explicó que los bancos dependen de los depósitos del público para otorgar créditos y que la medida pone en riesgo la recuperación de los préstamos.
“De cada 1.000 bolivianos que un banco presta, 900 provienen de los depósitos del público y 100 de los aportes de los accionistas. Si no se cobran los préstamos, el banco no puede devolver esos depósitos ni volver a prestar”, advirtió.
El analista económico señaló que la norma no diferencia entre créditos vigentes o en mora y suspende la ejecución de garantías durante seis meses, lo que podría afectar la confianza de los ahorristas y la liquidez del sistema financiero. “Esto genera un problema para atender a los ahorristas y puede desincentivar la continuidad del crédito”, explicó.
Dólar
Álvarez reconoció que algunas personas podrían enfrentar dificultades para cumplir con sus obligaciones, pero enfatizó que corresponde a los bancos evaluar cada caso individualmente. “No todos los deudores necesitan automáticamente seis meses de diferimiento; algunos negocios han cerrado y las garantías deben ser ejecutadas”, afirmó.
Respecto a la volatilidad del dólar en los últimos días, Álvarez consideró que se trata de un fenómeno coyuntural ligado a factores como la oferta y demanda de divisas, operaciones del Banco Central y cambios en las importaciones y exportaciones. Aclaró que los fundamentos económicos del país no han variado significativamente.
Finalmente, el economista alertó sobre la herencia económica que recibirán los próximos gobernantes, con doce años consecutivos de déficit fiscal de alrededor del 8% del PIB y la necesidad de reprogramar y enfocar de manera responsable el financiamiento externo. “La situación es complicada y se requiere transparencia, prioridades claras y una evaluación cuidadosa de los préstamos”, concluyó.