Claudia Cronenbold fue posesionada ayer como presidenta ejecutiva de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos(YPFB), en reemplazo de Yussef Akly, quien deja el cargo tras poco más de cuatro meses de gestión. El relevo se produce en medio de cuestionamientos a la empresa estatal por los daños atribuidos a la gasolina desestabilizada y quejas por lo que se considera un lento proceso de resarcimiento.
“Quiero agradecer a una gran boliviana y profesional, Claudia Cronenbold, gracias por su decisión y empuje, por apostar por el país, como siempre hizo en su carrera profesional; a su vez quisiera también agradecer a Yussef Akly que ha hecho una primera etapa a la cabeza de YPFB”, manifestó el presidente Rodrigo Paz.
El jefe de Estado señaló que el cambio de mando marca el inicio de un “segundo tiempo” en la estatal petrolera, con el objetivo de recuperar su rol estratégico. El mandatario expresó su deseo de que YPFB avance hacia la producción propia de combustibles de manera parcial en el corto plazo. En el país, el 100% del diésel que se comercializa es importado, al igual que el 60% de la gasolina.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, destacó la gestión de Akly como una “difícil” primera etapa por el desabastecimiento de combustibles que atravesaba el país. “Yussef fue una pieza fundamental en lograr el abastecimiento de gasolina y diésel desde el primer día de nuestro Gobierno”, resaltó.
Durante su intervención, la nueva presidenta de YPFB expresó su compromiso de encarar la gestión con responsabilidad. “Cuente con mi total compromiso y dedicación para hacer un excelente papel. YPFB es una empresa estratégica muy importante, cuente con todo de mi parte para hacer un buen papel”, expresó.
El paso de Akly por YPFB
Yussef Akly fue posesionado como presidente ejecutivo de YPFB el 9 de noviembre de 2025, con el desafío de garantizar el suministro de combustibles y reconstruir la empresa estatal.
La crisis más fuerte de su gestión se dio por la distribución de gasolina desestabilizada, que derivó en daños a vehículos, protestas del sector transporte y un proceso de compensación cuestionado por los afectados.
Durante su breve mandato también enfrentó una reestructuración interna que incluyó el despido de 410 funcionarios, tras haberse denunciado un presunto “sabotaje” que derivó en el conflicto por la gasolina. Akly indicó que se identificaron residuos de goma y manganeso en los tanques de almacenamiento, heredados de la anterior gestión.
Su gestión también se vio cuestionada por denuncias de presuntos sobreprecios en la importación de combustibles con la empresa Trafigura. Akly rechazó las acusaciones y señaló que la compra varía según la logística, los tiempos de entrega y de pago.
Hace unos días Akly denunció un presunto desfalco millonario vinculado a la provisión de aceite de soya para biodiesel, que involucra al entorno del expresidente Luis Arce.
Seis medidas tras el cambio
En el marco del cambio de mando en YPFB, Medinaceli, anunció seis medidas, entre ellas, la suscripción de nuevos contratos con proveedores más variados para la importación de gasolina de mayor octanaje, sin modificar el precio.
Asimismo, informó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) pondrá en marcha un proceso de limpieza de tanques en todos los surtidores del país, sin interrumpir el abastecimiento. La autoridad añadió que se acelerará el pago de compensaciones por la gasolina desestabilizada y la implementación de equipos de conversión a gas natural vehicular.
También señaló que se aprobará un decreto “para permitir la importación de vehículos de diesel de menos de 4000 de cilindrada y se conformará un equipo de supervisión permanente de hidrocarburos.