El avance de la política de cielos abiertos en Bolivia ya empieza a generar resultados concretos. Al menos siete aerolíneas —cuatro internacionales y tres nacionales— han manifestado interés en operar rutas en el país, según informó el ministro de Obras Públicas y Servicios, Mauricio Zamora, quien además anunció medidas para fortalecer la estatal Boliviana de Aviación (BoA) y mejorar la conectividad aérea.
Entre las compañías que han expresado su intención de ingresar al mercado boliviano figuran: Flybondi (Argentina), Tampa Cargo (Colombia), Wingo (Panamá) y ABSA (Brasil). A ellas se suman tres empresas vinculadas a grupos bolivianos que analizan operar vuelos domésticos: Andina, Ibenor y Go Airland.
De acuerdo con Zamora, este interés empresarial surge incluso antes de que se oficialice plenamente la nueva política aérea.
“Ya tenemos el interés de un sinnúmero de líneas aéreas. Esto va a permitir que los bolivianos tengamos un mejor servicio”, afirmó la autoridad.
La apertura del mercado aéreo busca aumentar la oferta de vuelos, mejorar la conectividad internacional y fomentar la competencia en el sector aeronáutico boliviano.
Avianca habilitará la ruta Cusco - La Paz
Uno de los primeros efectos del proceso de apertura será el incremento de vuelos internacionales.
Zamora anunció que la aerolínea Avianca operará vuelos diarios entre Cusco y La Paz, lo que podría representar la llegada de aproximadamente 4.600 pasajeros adicionales por semana.
Según la autoridad, este flujo de turistas podría dinamizar el movimiento económico en el país.
“La gente llega a La Paz y después se va a Uyuni o a Sucre. Es turismo genera economía para Bolivia”, explicó.
BoA amplía su flota
En paralelo al proceso de apertura del mercado aéreo, el Gobierno asegura que trabaja en el fortalecimiento de la aerolínea estatal.
Zamora señaló que la administración inició su gestión con solo ocho aeronaves operativas, una capacidad que consideró insuficiente para cubrir las rutas nacionales e internacionales.
Actualmente, BoA cuenta con 13 aviones disponibles, tras la recuperación de una aeronave Boeing 737-800 que estaba fuera de servicio.
El ministro explicó que este avión pertenecía a una flota que generaba costos mensuales de alquiler para el Estado, por lo que su recuperación permitirá reducir gastos operativos.
Además, el plan gubernamental prevé seguir ampliando la flota.
Según la proyección oficial, hasta julio BoA tendrá 16 aeronaves y hasta noviembre la flota alcanzará 18 aviones, lo que permitiría cubrir más rutas en el país.
A esto se suma la implementación de un servicio propio de mantenimiento aeronáutico, una medida que —según el Ministerio de Obras Públicas— permitirá ahorrar más de 5 millones de dólares al año.
El impacto del “tarifazo” de BoA
El ministro también defendió la estrategia de reducción temporal de precios aplicada por BoA, conocida públicamente como el “tarifazo”, que generó gran demanda de pasajes.
Según Zamora, en solo una semana se registraron más de 28.000 reservas, lo que muestra el impacto de la medida en el mercado.
La autoridad aseguró que esta estrategia buscaba responder a las críticas de los usuarios por el costo de los boletos y estimular la demanda de viajes aéreos.
Taxi aéreo para el norte amazónico
Otra de las medidas anunciadas por el Gobierno apunta a mejorar la conectividad aérea en el norte del país.
Durante una reciente visita a Cobija y Guayaramerín, Zamora constató la limitada oferta de vuelos hacia estas ciudades.
Cobija cuenta con solo un vuelo diario, mientras que Guayaramerín tiene apenas un vuelo semanal, una situación que el ministro calificó como “una barbaridad”.
Como solución inmediata, el Gobierno impulsará un sistema de taxi aéreo, que permitirá a empresarios privados con aeronaves ofrecer vuelos hacia Cobija, Guayaramerín y Riberalta.
El esquema se implementará en coordinación con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y busca mejorar la conectividad de regiones que históricamente han estado aisladas del sistema de transporte aéreo.
Apertura del mercado aéreo
El plan de cielos abiertos también incluye la aplicación de la llamada quinta libertad del aire, que permitirá a aerolíneas extranjeras transportar pasajeros desde Bolivia hacia terceros países.
Esto significa, por ejemplo, que una aerolínea que llegue desde Buenos Aires a Santa Cruz podrá embarcar pasajeros en Bolivia y llevarlos a otro destino internacional.
Según Zamora, esta medida forma parte de una estrategia para incrementar la competencia y mejorar el servicio aéreo en el país.
“La línea que tiene el presidente Rodrigo Paz es que no vamos a proteger a la línea aérea de los bolivianos, lo que vamos a hacer es fortalecerla para que esté a la altura de la competencia”, afirmó.