El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rechazó este sábado (24.09.2022) las "provocaciones militares y sanciones económicas impuestas a Rusia por Occidente debido a la guerra en Ucrania, mediante una carta leída por su canciller, Carlos Faría, ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Rechazamos todas las provocaciones militares y sanciones económicas injerencistas que se han tomado contra Rusia, así como la campaña de odio desatada en detrimento del pueblo eslavo, por considerar que estas acciones, lejos de sumar a la paz, azuzan el fuego de la guerra, dice el texto, una misiva abierta a la humanidad.
El país suramericano respaldó la propuesta de México de crear un comité de mediación, integrado por varios jefes de Estado y de Gobierno, que promueva el cese de la guerra en Ucrania.
Suscribimos la propuesta (...) que aboga por la creación de una comisión internacional para facilitar el diálogo soberano entre Rusia y Ucrania, y nos ponemos a la orden para facilitar sus condiciones, prosiguió el venezolano.
El presidente de Venezuela llamó a los líderes mundiales a dejar en segundo plano las posturas ideológicas y priorizar el restablecimiento del camino diplomático y del diálogo político por encima del enfrentamiento militar.
La humanidad no sobrevivirá a una guerra mundial, por tanto a nadie conviene una escalada bélica en ninguna parte del mundo (...) no existen, a los ojos de mi patria, guerras buenas y guerras malas, remarcó.
Persecuciones políticas
El presidente recordó que sobre su país pesan 913 sanciones económicas y aprovechó para pedir que se ponga fin a estas ilegales restricciones, así como a las persecuciones políticas en contra de Nicaragua, Cuba, Irán y Rusia, naciones cercanas ideológicamente con la revolución bolivariana.
Consideró que el planeta está al borde de una crisis que podría ser la última para la humanidad, ante lo que preguntó a los dirigentes de Europa y Norteamérica si están sordos o, en cambio, pueden apostar a un cambio ético a favor de la construcción de un nuevo mundo sin colonizados ni colonizadores.
Tiene que aceptar (Occidente) el surgimiento indiscutible de nuevas potencias y nuevos liderazgos como el de China, Rusia, India, Irán Turquía (...) no hay tiempo para la prepotencia, no hay tiempo para las confrontaciones y escaramuzas inútiles, señaló.
Al ir más allá, hizo un llamado para enmendar injusticias y que se reconozcan los reclamos los pueblos saharaui y palentino, a quienes se les ha negado, dijo, el derecho a tener una patria.
Asimismo, se pronunció a favor de una reparación para el pueblo argentino, para el que pidió que se le restituyan sus derechos sobre las islas Malvinas -ubicadas en el Atlántico Sur y controladas por Reino Unido desde 1833- que, en palabras de Maduro, les fueron arrancadas a sangre y fuego por la lógica imperial.