En pleno auge de los chatbots de inteligencia artificial (IA), todo parece indicar que aún no se ha desvelado el verdadero potencial de esta nueva tecnología. Y es que más allá de los multitalentos que tienen, como, por ejemplo, escribir cartas de presentación o jugar con código, estos chatbots aún podrían tener algún que otro as bajo la manga.
Según Alejandro López-Lira, profesor del Departamento de Finanzas de la Universidad de Florida, Estados Unidos, los grandes modelos lingüísticos de IA como el GPT-3 de OpenAI, en el que se basa el chatbot de IA ChatGPT, pueden ser útiles para la previsión de las cotizaciones bursátiles.
Concretamente, como parte de un experimento, López-Lira y su colega Yuehua Tang utilizaron ChatGPT para analizar más de 50.000 titulares de un proveedor de datos sobre valores públicos de la Bolsa de Nueva York, el Nasdaq y una bolsa de pequeña capitalización y determinar si eran buenas o malas para una acción, y sorprendentemente descubrieron que la capacidad de ChatGPT para predecir la dirección de los rendimientos del día siguiente era mucho mejor que los barómetros bursátiles convencionales y más precisa que los pronósticos aleatorios, según afirman en un reciente artículo aún no revisado por expertos.
"El hecho de que ChatGPT comprenda información destinada a los humanos casi garantiza que, si el mercado no responde a la perfección, habrá previsibilidad de la rentabilidad, declaró López-Lira a CNBC.