Alrededor de medio millón de personas, entre ellas 240.000 niños, están desplazadas en el este de África en campamentos abarrotados, iglesias y escuelas por culpa de lluvias torrenciales de los últimos tiempos, lo que supone riesgo acentuado de contraer Covid-19, alertó hoy Save the Children.
La organización humanitaria está "seriamente preocupada del riesgo acentuado para las familias de contraer Covid-19 y otras enfermedades debido a que viven en confines increíblemente próximos con agua y saneamiento limitado, explica en un comunicado.
Los afectados pertenecen a países como Burundi, Etiopía, Yibuti, Etiopía, Kenia, Ruanda, Somalia, Tanzania y Uganda.
Se pronostica más lluvia para las próximas semanas, advierte la oenegé, lo que previsiblemente agravará la situación especialmente en lugares como Somalia.
Las lluvias torrenciales han destruido hogares e infraestructuras de saneamiento, lo que se traduce en grandes dificultades para las familias respecto al mantenimiento de la higiene y la distancia social.
África Oriental está sintiendo de forma creciente el impacto de la Covid-19 con un aumento regular de los casos desde que el primero fuera declarado en Kenia el 13 de marzo de 2020, recuerda la onegé.
En ese contexto, las condiciones antihigiénicas y superpobladas de los lugares donde se han cobijado los desplazados suponen una preocupación adicional frente a la pandemia mundial del nuevo coronavirus, pero también frente otras posibles enfermedades como la diarrea aguda o el cólera.
Es un desastre en rápida escalada, encima de (otros) múltiples desastres, lamenta en el comunicado Yvonne Arunga, directora de operaciones de Save the Children para África Oriental y Austral.