El Gobierno del Reino Unido anunció este viernes que tipificará como delito penal el robo de mascotas, en un intento de frenar un fenómeno que se disparó durante la pandemia y que provocó indignación entre los británicos, muy apegados a sus animales de compañía.
En la actualidad, la ley británica considera a un animal robado como un objeto perdido. Un proyecto de ley, que se presentará en el Parlamento, "tendrá en cuenta el bienestar de los animales y el hecho de que los animales de compañía son considerados más que una propiedad, explicó el Ministerio de Medio Ambiente en un comunicado.
La decisión coincide con la publicación de un informe de un grupo de trabajo creado por el Ejecutivo en mayo de 2021 para hacer frente a una epidemia de robos de perros en un país que cuenta con unos 10 millones de ellos.
En plena pandemia de coronavirus, los grupos de defensa de los animales dieron la voz de alarma y diputados de todo el espectro político pidieron al gobierno que endurezca las sanciones.
Para huir del aburrimiento, la soledad y la angustia que provocan los largos y duros confinamientos en el país, muchos británicos querían comprar una mascota. Los precios se dispararon y esto atrajo la codicia de algunos.