Desde finales de 2023, la emblemática Voyager 1, un auténtico veterano espacial con casi medio siglo surcando el cosmos, ha estado enviando a casa señales que han dejado a la comunidad científica rascándose la cabeza.
A pesar de que sus transmisiones de radio han sido constantes, estos mensajes han llegado vacíos de contenido, sin aportar datos reales que pudieran ser analizados. Este enigma ha mantenido a los expertos de la NASA en vilo, preguntándose qué podría haber ido mal en una misión que ha superado todas las expectativas de longevidad y éxito.
La situación tomó un giro prometedor a principios de marzo cuando, tras enviar una nueva serie de comandos a la distante Voyager 1, la NASA recibió una respuesta inusual que podría contener la clave para descifrar el misterio detrás de estas señales sin sentido.
En una reciente publicación en su blog oficial, la agencia espacial reveló que el origen del fallo podría residir en uno de los tres ordenadores de a bordo de la nave, específicamente en el subsistema de datos de vuelo (FDS). Este sistema es crucial, ya que se encarga de organizar los datos científicos y técnicos antes de que sean enviados a la Tierra. Identificar esta posible fuente del problema ha sido un paso significativo hacia la comprensión de la situación.
Sin embargo, resolver este rompecabezas no será tarea fácil. Voyager 1 se encuentra a unos asombrosos 24.000 millones de kilómetros de nuestro planeta, lo que significa que cualquier señal tarda más de 22 horas en hacer el viaje de ida. Por lo tanto, cualquier ajuste o solución que los ingenieros intenten implementar llevará su tiempo, tanto en la transmisión de las instrucciones como en la espera de los resultados.
El equipo de la misión está ahora en proceso de comparar la reciente señal con las enviadas antes del surgimiento del problema, con la esperanza de identificar discrepancias en el código o en las variables que puedan apuntar al fallo específico. Pero, como advierte la NASA, diseñar y aplicar una solución definitiva es un proceso que requiere paciencia y precisión.