Un conocido médico antivacunas italiano expresó su remordimiento por sus actos tras enterarse de que un seguidor suyo, que falleció de Covid-19, tenía videos de sus discursos contra las inoculaciones en su celular. Pasquale Bacco era una de las figuras más prominentes del movimiento antivacunas italiano, y solía participar activamente en protestas y conferencias, donde muchas veces daba paso a alocuciones llenas de rabia.
En julio de 2021 habló ante los parlamentarios italianos y aseguró que las muertes no eran provocadas por el Covid, sino por el uso de los respiradores mecánicos. Y el 15 de octubre de 2021 subió al escenario de una protesta en Roma y exigió a gritos al gobierno que respetara a los antivacunas.
Sin embargo, en una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera dejó en claro que la evidencia lo había hecho cambiar de opinión. Abrir los ojos de verdad, digamos. El cambio se suscitó cuando Bacco vio a un joven de 29 años morir por Covid. "Él tenía en su móvil videos de mis discursos en las protestas de los no vacunados. La familia me dijo que el joven era mi fan, explicó Bacco, cuyas apariciones suelen alimentar a esos grupos que hablan de genocidio y plandemia.
No me lo dijeron con rabia, al contrario, y eso me hirió aún más. Siento que esa muerte fue por mi culpa. Y hasta ahora eso me pesa. Para mí no era un credo. Cuando vi la realidad con mis propios ojos, me di cuenta de que estaba equivocado, dijo el médico, que por dos años fue un activo militante contra las vacunaciones.
Creo que los que subimos a los escenarios tenemos algunas muertes en la conciencia. Todos los activistas antivacunas hemos sido unos cobardes. Íbamos a las plazas y cuando hablábamos, sabíamos que la gente quería oír cosas impactantes. Entonces, cada vez provocas más y más”. De ahí surgieron ideas como decir que las vacunas están llenas con agua de alcantarillado o que los ataúdes con víctimas del Covid en Bérgamo en realidad estaban vacíos, porque nadie murió por esta enfermedad.
En realidad fuimos unos bastardos. No lo escondo, es la verdad. Por esto he pedido perdón a todos, pero ese perdón es inútil. Según Bacco, el hecho de conocer el funcionamiento interno de estos grupos lo ha convertido en persona non grata para ellos. Me quieren muerto”, asegura.