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El duro golpe de Biden a los autos eléctricos chinos al imponerles un arancel del 100% para su importación a EE.UU.

Martes, 14 de mayo de 2024 a las 07:28
El gobierno de Biden anunció este martes la imposición de elevados aranceles a la importación de diversos productos chinos.
Getty Images
Los vehículos eléctricos chinos están ganando rápidamente cuotas de mercado en la Unión Europea.

Es la más reciente batalla en la guerra comercial en la que han estado enzarzados Estados Unidos y China en los últimos años.

El gobierno del presidente de EE.UU., Joe Biden, anunció este martes un sustancial aumento de los aranceles sobre los automóviles eléctricos, paneles solares, acero y otros productos de fabricación china.

La Casa Blanca dijo que las medidas, que incluyen un impuesto de 100% sobre los autos eléctricos procedentes de China, eran una respuesta a políticas comerciales injustas y tenían como objetivo proteger los empleos estadounidenses.

China ya ha criticado los planes, que fueron anunciados de antemano.

Los analistas dijeron que los aranceles eran en gran medida simbólicos y tenían como objetivo ayudar a la reelección en un año electoral difícil.

Las medidas llegan precedidas por meses de duras críticas del expresidente Donald Trump, el virtual competidor de Biden en la carrera por la Casa Blanca, quien ha dicho que el apoyo de su rival a los autos eléctricos mataría a la industria automovilística estadounidense.

Los aranceles anunciados este martes afectarán a importaciones por un valor estimado de US$18.000 millones, según la Casa Blanca.

Además de un aumento del 25% al 100% en los impuestos a la importación de vehículos eléctricos, los aranceles sobre las paneles solares aumentarían del 25% al 50%.

Los tipos impositivos sobre ciertos productos de acero y aluminio se triplicarán hasta el 25%, frente al 7,5% o menos actual.

“Comercio desleal”

Getty Images
El gobierno de Joe Biden afirma que los aranceles apuntan a objetivos concretos para proteger la economía de EE.UU.

Las medidas anunciadas por la Casa Blanca se suman a los aranceles que Estados Unidos impuso a los productos chinos durante el gobierno de Trump, citando prácticas comerciales desleales.

Durante la revisión de las medidas por parte de la administración Biden, el gobierno recibió casi 1.500 comentarios, la gran mayoría de ellos de propietarios de negocios que argumentaban que los aranceles estaban elevando los precios para los estadounidenses comunes y pedían que se eliminaran.

La decisión de Biden de mantener los aranceles vigentes y expandirlos a nuevas áreas -a pesar de que la inflación persistente en Estados Unidos ha afectado sus índices de aprobación- es un testimonio del cambio dramático en las posturas sobre el comercio tanto de demócratas como de republicanos en Estados Unidos, que habían defendido durante mucho tiempo los beneficios de los intercambios comerciales globales.

Wendy Cutler, ex funcionaria de comercio de Estados Unidos y ahora vicepresidenta del Asia Society Policy Institute, dijo que creía que los estadounidenses estaban dispuestos a aceptar automóviles de mayor precio a cambio de ayudar a proteger a las empresas y empleos estadounidenses.

Hemos visto esta película antes: con la energía solar, con el acero y [el aluminio], y cuando se trata de automóviles y otros productos, Estados Unidos necesita anticiparse, dijo.

Se trata de hacer concesiones y tal vez en el plazo inmediato los coches se vuelvan más caros, pero en el largo plazo queremos tener una industria competitiva aquí, apuntó.

En una reunión con periodistas, funcionarios de la Casa Blanca negaron que la política interna estadounidense hubiera influido en la decisión.

Dijeron que las medidas son una respuesta a las prácticas comerciales de Pekín que perjudican a Estados Unidos, por ejemplo, al obligar a las empresas occidentales que operan en China a compartir información, para luego apropiarse de ese conocimiento.

También dijeron que las medidas estaban dirigidas a objetivos concretos y que no esperaban que avivaran la inflación, contrastando su enfoque con el de Trump.

El expresidente, que alguna vez se calificó a sí mismo como un hombre de aranceles, ha hecho campaña con una propuesta de aumento general de aranceles del 10% sobre las importaciones, que aumentaría al 60% para los productos procedentes de China.

También atacó a Biden por promover los vehículos eléctricos, una medida que, según él, destruirá a las empresas automotrices estadounidenses, empleadores clave en estados como Michigan, que serán campos de batalla clave en las elecciones de noviembre.

BBC

Un vistazo a las nuevas tarifas

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