Varias ciudades españolas, principalmente Barcelona, amanecieron este sábado con comercios saqueados y sucursales bancarias dañadas, entre otros destrozos provocados por violentas protestas a favor de la liberación del polémico rapero Pablo Hasél.
En un mensaje en redes sociales, la alcaldesa de Barcelona, la izquierdista Ada Colau, rechazó los destrozos y ataques y mostró su apoyo a las fuerzas de seguridad.
"Defender la libertad de expresión no justifica en ningún caso destrozar todo tipo de mobiliario, asustar a vecinos, perjudicar comercios afectados por la crisis o atacar medios de comunicación", manifestó.
También hubo altercados en Valencia y Valladolid, en el este y centro de España respectivamente. Además de los destrozos, hay al menos cuatro detenidos, según fuentes policiales.