El sueño dejó de ser una promesa y se convirtió en realidad. Lucas Ortuño, el niño de la Academia de Fútbol Cuervos del Plan 3000, ya se encuentra en México, donde vivirá de cerca el partido más importante de la selección boliviana en el repechaje rumbo al Mundial.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, sorprendió a Lucas Ortuño, al informarle que viajará a México para apoyar al país y alentar a la selección nacional de fútbol.
Durante una llamada telefónica, el mandatario transmitió a Lucas y a su padre, Diego, la invitación para formar parte de la barra oficial de hinchas bolivianos que acompañará al equipo en Monterrey. “Hemos buscado a jóvenes bolivianos amantes del fútbol y de la selección para que puedan conocer la ciudad, estar en los preparativos y llevar buena energía a nuestro equipo”, señaló el Presidente, según refieren los medios estatales, Bolivia Tv y la Agencia Boliviana de Información.
Tras la sorpresa que recibió días atrás, el niño cruceño emprendió viaje junto a la delegación de hinchas que acompañará al equipo nacional en Monterrey. Con ilusión y orgullo, Lucas representa no solo a su familia, sino también a todo un barrio donde el fútbol se vive con intensidad.
Su presencia en tierras mexicanas simboliza mucho más que un premio: es el reflejo del esfuerzo de miles de niños que sueñan con crecer a través del deporte. Desde el Plan 3000, Lucas dio un paso gigante al convertirse en uno de los rostros de la hinchada boliviana en este momento decisivo.
Además de alentar en las tribunas, el joven tendrá la oportunidad de conocer el ambiente previo al partido, compartir con otros aficionados y sentir de cerca la emoción que rodea a la selección en un duelo sin margen de error.
La historia de Lucas Ortuño ya inspira. Hoy, desde Monterrey, lleva consigo la esperanza de todo un país y demuestra que los sueños que nacen en las canchas de barrio también pueden cruzar fronteras.