La Oficina del presidente Rodrigo Paz Pereira convocó al acto oficial de anuncio y lanzamiento de la Ley de Incentivo al Deporte, una propuesta de alcance nacional destinada a fortalecer el desarrollo deportivo y generar nuevas oportunidades para los atletas bolivianos.
El evento, titulado “Decido confiar: Bolivia vuelve a la cancha”, se llevará a cabo este martes a partir de las 15:00. En el marco de la actividad, el mandatario realizará un anuncio que, según adelantaron desde su entorno, tendrá especial relevancia para el futuro estructural del deporte en el país.
El pasado 14 de febrero, Paz ya había anticipado que se aproximaban noticias positivas para el fútbol boliviano. Ahora, con la presentación formal de la norma, se espera conocer detalles concretos sobre los alcances y el impacto que tendrá en distintas disciplinas.
La iniciativa se enmarca principalmente en la Ley N° 804 General del Deporte y en proyectos complementarios. El objetivo central es promover, fomentar y financiar la práctica deportiva mediante incentivos económicos y tributarios dirigidos a empresas privadas que patrocinen a deportistas y proyectos deportivos.
Entre los aspectos más destacados figuran los incentivos tributarios. La propuesta contempla que las empresas que inviertan en deportistas, indumentaria, logística o estadía puedan acceder a deducciones impositivas, especialmente en el impuesto sobre las utilidades, facilitando así el respaldo a divisiones inferiores y diversas disciplinas.
Asimismo, la norma prevé la dotación de seguros de salud y de vida para deportistas de alto rendimiento durante su etapa de preparación y participación en competencias oficiales, una demanda histórica del sector deportivo nacional.
Otro punto relevante es la reglamentación del financiamiento privado, tanto monetario como en especie, proveniente de empresas públicas o privadas hacia programas deportivos. La ley plantea mecanismos de control y fiscalización para garantizar que los recursos sean destinados correctamente.
Finalmente, la propuesta apunta a masificar la cultura física en niveles recreativos, formativos y competitivos, con especial énfasis en niños, jóvenes y poblaciones vulnerables. Con esta normativa, el Ejecutivo busca reducir la carga impositiva a la actividad privada que apoya al deporte y consolidar el derecho a la formación integral de los deportistas bolivianos.