El América Mineiro consiguió un punto valioso en su lucha por mantener la categoría. Empató 1-1 frente a CRB por la jornada 33 de la segunda división del fútbol brasileño, en un encuentro donde el boliviano Miguel Terceros volvió a tener participación tras sus actuaciones con la selección nacional y demostró, una vez más, por qué es considerado una de las promesas más firmes del fútbol nacional.
Terceros, que inició el partido en el banco de suplentes, ingresó desde el arranque del segundo tiempo y rápidamente le cambió la cara al equipo. Con su habitual movilidad, visión de juego y desequilibrio en el uno contra uno, se convirtió en una pieza clave para impulsar el ataque de su equipo. Aunque no logró anotar ni asistir, fue un revulsivo importante y destacó por su dinamismo.
Con este empate, el América MG alcanzó los 38 puntos, ubicándose momentáneamente fuera de la zona roja del descenso y respirando con algo más de tranquilidad. El club atraviesa una campaña irregular, pero la presencia del boliviano ha sido una de las notas más positivas del año, tanto por su rendimiento como por su constancia.
En la presente temporada, Miguelito ha disputado 26 partidos, la mayoría como titular. Suma cinco goles y cuatro asistencias, números que reflejan su crecimiento y madurez en un campeonato tan exigente como el brasileño. Su evolución lo consolida como uno de los jugadores bolivianos con mayor proyección internacional.
Además, su impacto no se limita al ámbito de clubes. Con la selección boliviana, Terceros fue una de las figuras más destacadas en las últimas Eliminatorias Sudamericanas, donde terminó como segundo máximo goleador con siete tantos, solo uno menos que el propio Lionel Messi, el artillero del certamen.
A sus 21 años, Miguel Terceros sigue escribiendo su historia con pasos firmes. En Brasil se ha ganado respeto, en Bolivia admiración, y cada actuación suya deja claro que el futuro de la Verde pasa, inevitablemente, por sus pies.