Javier Vega vuelve a asumir la dirección técnica de Universitario de Sucre con un objetivo claro: devolver al club capitalino al fútbol profesional. El entrenador, identificado históricamente con la institución, encara un nuevo ciclo convencido de que aún queda historia por escribir.
“El fútbol es rendimiento y resultados”, resume Vega al referirse a su salida en anteriores etapas, cuando el equipo no logró alcanzar el ascenso pese a quedarse a las puertas en instancias decisivas. El estratega considera que los procesos interrumpidos terminaron pasando factura, aunque evita justificar el pasado y prefiere enfocarse en el desafío actual.
Su retorno se da tras una reestructuración dirigencial impulsada por el rector de la universidad, presidente honorario del club, junto a miembros del directorio. La dirigencia decidió apostar nuevamente por un hombre de la casa, respaldado, según afirma, por el apoyo de la afición y de la opinión pública deportiva.
Una historia de 38 años ligada al club
Vega llegó a Sucre en 1988, procedente de Camiri, para integrar el plantel que competía en la entonces Liga 88-89. Tras el descenso, permaneció en la capital para continuar sus estudios universitarios y defendió durante seis años la camiseta estudiantil en la Asociación Chuquisaqueña de Fútbol, logrando seis títulos consecutivos y participaciones en la Copa Simón Bolívar.
Licenciado en kinesiología y fisioterapia, hizo una pausa en su carrera futbolística para concluir su formación profesional. Sin embargo, en 2003 retornó al club ya como entrenador y alcanzó uno de los hitos más importantes en la historia de la institución: el ascenso invicto en 2005 tras conquistar la Copa Simón Bolívar.
Campañas históricas y proyección internacional
Durante su etapa en la Liga Profesional, Vega condujo a Universitario a competir en torneos internacionales como la Copa Sudamericana, donde enfrentó a rivales de jerarquía como Colo-Colo, Cerro Porteño y Palmeiras, alcanzando los cuartos de final en una campaña considerada épica para el fútbol chuquisaqueño.
Posteriormente, en 2014, logró coronarse campeón de la Liga Profesional, consolidando uno de los períodos más exitosos del club. También clasificó a torneos de Copa Libertadores, posicionando nuevamente a la institución en el plano internacional.
No obstante, los cambios de autoridades derivaron en sucesivas salidas y retornos, una constante en su trayectoria. “Nunca me sentí imprescindible, pero tampoco considero que mi trabajo haya sido un fracaso”, reflexiona el entrenador, quien reconoce que el manejo dirigencial suele influir en los procesos deportivos.
Un nuevo reto con ilusión renovada
En esta nueva etapa, Vega asume con responsabilidad y compromiso profesional. El plantel aún no está definido y el cuerpo técnico trabaja contrarreloj para conformar un equipo competitivo que pueda luchar por el ascenso.
“El gran sueño es volver a la Liga Profesional”, enfatiza el estratega, apelando a la ilusión de la hinchada capitalina.
Con más de dos décadas en la dirección técnica y una vida ligada a la institución, Javier Vega inicia otro capítulo en Universitario de Sucre, decidido a convertir la experiencia acumulada en el impulso necesario para que el club recupere el lugar que alguna vez ocupó en el fútbol boliviano.